LOS JESUITAS de la Provincia de Loyola mostraron ayer su satisfacción por que el Vaticano haya decidido no sancionar ni adoptar medidas disciplinarias contra el jesuita y teólogo Jon Sobrino, de quien criticó dos de sus obras por entender que se apartan de la fe católica y que sus contenidos pueden ser peligrosos para los fieles. Los miembros de la Provincia de Loyola de la citada orden religiosa (que reúne a los jesuitas que trabajan en los tres territorios vascos y Navarra) también destacaron, en un comunicado, el hecho de que la notificación de la Congregación para la Doctrina de la Fe sobre los textos de Sobrino deje «fuera de toda duda el compromiso personal de Jon Sobrino con los pobres y su sólida fe».
La nota de los jesuitas vascos y navarros recuerda que la preocupación de Sobrino por la suerte de los pobres, reconocida en su notificación por la mencionada Congregación para la Doctrina, «no es una aproximación puramente teórica», sino «el resultado de una profunda experiencia personal».
Misión de servicio
«Sabemos con certeza -agrega la nota-, que el padre Jon Sobrino está tranquilo y dispuesto, como siempre lo ha hecho, a seguir sirviendo a la misión de la Iglesia y, según ha dicho, está disponible para continuar profundizando en el diálogo con la Congregación para la Doctrina de la Fe para que se comprendan sus teorías».
«La Provincia de Loyola -concluye el comunicado- quiere agradecer el interés que han mostrado tantas personas por la situación suscitada por el caso del padre Jon Sobrino y los mensajes de reconocimiento por el compromiso personal y la importantísima labor teológica de Sobrino».
La Compañía de Jesús está formada en la actualidad por cerca de veinte mil jesuitas y se encuentra presente en los cinco continentes «trabajando en el servicio de la fe y la promoción de la justicia por medio de obras educativas, sociales, culturales y obviamente de atención y fomento de la experiencia personal de los hombres y las mujeres con Dios desde el legado de los Ejercicios Espirituales», señala la Provincia de Loyola en su página en internet. La Provincia de Loyola de la Compañía de Jesús (formada por los jesuitas de Araba, Bizkaia, Gipuzkoa, Navarra y los repartidos por las misiones del mundo) fue fundada en la década de los años sesenta.
«Pese a su corta vida, -señalan en su página web- es la provincia de las tierras que vieron nacer a los dos jesuitas más grandes de la historia: el guipuzcoano Ignacio de Loyola (fundador de la orden en 1540) y el navarro San Francisco Javier. |