 |
|
|
 |
Jennifer López posee el trasero más admirado y copiado por las féminas estadounidenses. Archivo |
|
|
|
Traseros de estrellas
|
|
La cirugía de nalgas ha crecido un 283%. Incluso ya se puede tener el culo de "Jennilo" o Shakira.
|
 |
|
Alejandra Villasmil
|
 |
AHORA QUE los hombre miran a los ojos de las mujeres y éstas no se lo creen, a las féminas estadounidenses les ha entrado la fijación por los traseros... no de los hombres sino de otras mujeres. Tanto es así que una nueva operación de cirugía estética, consistente en inyectar grasa propia en las nalgas, causa furor entre las mujeres del Tío Sam. El sueño es lograr un trasero como los de la puertorriqueña Jennifer López, firme y de una perfecta talla seis; la actriz Cameron Díaz o la cantante Shakira.
El procedimiento, que puede costar entre 10.000 y 15.000 dólares, dependiendo de la clínica, consiste en extraer grasa de otras partes del cuerpo, como las caderas, la cintura, el abdomen o las piernas, e inyectarla en las nalgas. La operación lleva alrededor de cuatro horas y la recuperación es bastante rápida, ya que la persona puede sentarse al día siguiente. «El relleno de nalgas brasileño -que es como se conoce la técnica- tiene menores riesgos de infección que los implantes de silicona y además resulta en traseros más naturales, sensuales y suaves al tacto», dice el doctor Ricardo Rodríguez, uno de los que creen que la fijación con el trasero parece haber cobrado más fuerza con la llegada del siglo XXI. De hecho, entre la comunidad de cirujanos plásticos hay un dicho que reza: «Jennifer López ha hecho por el trasero lo que Pamela Anderson hizo por la parte delantera».
De hecho, las operaciones para agrandar el "bottom" han aumentado un 283% en cinco años y hay incluso clínicas, como la del cirujano plástico neoyorquino Brad Jacobs, en las que las pacientes usan como referencia la guía "Star Butts", en la que puede elegir un culo como el de Paris Hilton, Eva Longoria o Jessica Simpson, entre otras.
«Las afroamericanas y latinas tienen una necesidad étnica de tener el trasero grande», señala el doctor George Lefkovits, cirujano que realiza la técnica desde hace cinco años en Manhattan. Pero a sus pacientes,siempre les dice que «el trasero perfecto no es necesariamente grande, sino bonito, ya sea con forma de melocotón, de corazón o de pera». |
|