Los dos grandes bancos del Estado español, Santander y BBVA, se juegan gran parte de la dimensión, el negocio y la imagen en el mercado norteamericano, que está cobrando mayor protagonismo en los balances de ambas entidades y en el que los próximos meses darán pasos definitivos de toma de posiciones: en junio BBVA celebrará una junta para aprobar la adquisición de Compass y en mayo los accionistas del Sovereign podrían eliminar los blindajes y allanar el camino al Santander.
En la Junta General de Accionistas del BBVA celebrada el viernes en Bilbao, el presidente de la entidad, Francisco González, destacó la apuesta realizada en los dos últimos años por el mercado de Estados Unidos y, en concretó, ensalzó su última operación, la compra de Compass, al que definió como «la mejor franquicia; la más atractiva» y la de más «calidad» de EE UU. Sobre los planes de futuro en este país, González adelantó que, por el momento, la intención de BBVA es «poner en orden las inversiones» fusionando los cuatro bancos de la zona (Valley, State National, Texas Regional y Compass) y traspasando el modelo de negocio de la entidad a la región.
A preguntas de los accionistas González descartó nuevas compras en Estados Unidos, pero, al mismo tiempo, insistió en que hay oportunidades y el BBVA tiene «músculo» y capacidad para aprovecharlas.
Por lo que respecta a la competencia, el Sovereign Bank, del que el Santander posee el 24,99% del capital, ha propuesto a sus accionistas que el próximo 3 de mayo voten a favor de eliminar las medidas de blindaje, lo que dejará vía libre al banco presidido por Emilio Botín para incrementar sus derechos de voto y aumentar su posición de control. El Santander anunció en octubre de 2005 un acuerdo para entrar con el 19,8% en la entidad estadounidense. En el último año ha ido incrementando su participación hasta alcanzar el 24,99%, pero su derecho de voto ha seguido limitado al 19,9% para salvar las objeciones de los accionistas. Hace unas semanas, en la presentación de los resultados anuales, el presidente del Santander, Emilio Botín, no descartó la posibilidad de ejecutar la opción de compra sobre el 75% del estadounidense Sovereign que todavía no tiene. El acuerdo para la entrada del Santander en Sovereign establecía que el grupo español podía adquirir el 100 por ciento del norteamericano a partir del 2008 a un precio de 40 dólares, muy por encima de la cotización actual, en tanto que si quiere incrementar su participación antes, debe obtener la aprobación de la Junta. |