Las Bolsas han vuelto a verse sacudidas esta semana por noticias procedentes de EE.UU. ¿Está el mercado hipotecario estadounidense en crisis? ¿Cómo afecta a la estabilidad de los mercados bursátiles? Tratemos de entenderlo un poco:
1.¿Qué son las hipotecas "subprime" (léase ‘subpraim’)? Son aquéllas que conllevan un elevado riesgo de impago. Los préstamos "subprime" (que ya representan el 15% de la deuda hipotecaria en EE.UU.) pertenecen mayoritariamente a individuos que tienen un pobre historial crediticio o que carecen de él, aunque las características del préstamo (por ejemplo, deuda sobre valor del inmueble) son también analizadas para catalogarlo como alto o bajo riesgo.
2.¿Qué condiciones soportan estos préstamos? A) Este segmento de mercado resulta de gran interés para las entidades financieras, las cuales, con el fin de compensar el plus de riesgo, incrementan el precio de las "subprime" en al menos 3-4% frente a las "prime" o de mejor calidad. En algunos casos, las condiciones rozan la usura dado que no existe un mercado transparente de préstamos "subprime" y los prestatarios no tienen poder de negociación. B) Estos préstamos soportan un tipo de interés ajustable, que comienza siendo muy bajo para atraer a los clientes, para posteriormente incrementarse rápidamente. Los problemas, tal y como se empieza a ver, derivan del hecho de que mucha gente ha accedido a préstamos por encima de sus posibilidades, ya que algunas entidades han llegado a analizar la capacidad de repago basándose en las primeras cuotas, cuando las condiciones financieras del préstamos no son las más duras. En otros casos, la falta de control ha hecho florecer el fraude (la gente declaraba mayores ingresos sin que los prestamistas lo comprobaran) y generar impagos a las primeras de cambio. Dichas entidades financieras confían en que el valor de los inmuebles seguirá creciendo y así estar cubiertas en caso de impago.
3.¿Quiénes originan estos préstamos? Las entidades más activas históricamente en este segmento han sido entidades independientes, tales como Countrywide Financial, New Century, Accredited Home Lenders o Washington Mutual. Los bancos comerciales tradicionales, en su mayoría, no han sido protagonistas directos en este segmento de mercado ya que su negocio está basado en los "prime" o hipotecas de menor riesgo. Sin embargo, la alta rentabilidad del segmento de las hipotecas de alto de riesgo ha llegado a atraer finalmente a alguna entidad de gran tamaño, como HSBC o Citigroup.
4.¿Qué ocurre luego con los préstamos? Los bancos de inversión (Lehman Brothers, Bear Stearns) compran los préstamos a estas entidades originadoras para posteriormente agruparlos en bonos de renta fija estandarizados y, por consiguiente, susceptibles de negociación en mercados de valores (lo que se conoce como "titulización"). Estos bonos resultan de interés para inversores institucionales y hedge funds que intentan sacar un plus de rentabilidad a costa de asumir un mayor riesgo. Gracias al dinero recibido, los originadores pueden seguir aumentando su actividad, ya que de lo contrario, no tendrían capacidad financiera para financiar totalmente todos los préstamos que conceden.
5.¿Qué problemas pueden surgir? Recientemente, como la morosidad ha estado en mínimos históricos por la buena marcha del país (y en concreto, del sector inmobiliario), el mercado parecía absorber hasta ahora todas las titulizaciones, lo que ha hecho que los criterios a la hora de conceder los préstamos se hayan relajado. El principal problema reside en que los bancos de inversión tienen derecho a devolver a los originadores los préstamos que ya hayan sufrido impago de algunas cuotas durante el proceso de titulización. Esto genera una falta de liquidez en los originadores que deben recomprarlos, lo cual ha llevado a más de veinte entidades a declararse en bancarrota.
6.¿Es todo esto trascendente? Hay opiniones contradictorias. Bancos de inversión supuestamente afectados por esta "crisis" (Goldman Sachs, Bear Stearns) no muestran signos de flaqueza en sus cuentas de resultados y sus directores financieros niegan, por el momento, cualquier contagio a la economía. Otras personalidades, como Alan Greenspan, han mostrado su preocupación. Según el antiguo presidente de la Reserva Federal, una crisis en el mercado hipotecario podría afectar gravemente al consumo de las familias por la menor accesibilidad al crédito de éstas si las entidades financieras endurecieran los parámetros de concesión de préstamos. Esto podría desencadenar una época recesiva, ya que el consumo representa dos tercios del producto interior bruto de EE.UU. A su vez, existe el temor a que los tenedores de los préstamos titulizados (por ejemplo, hedge funds), pasen por dificultades y arrastren a otros mercados. Es difícil cuantificar por ahora el impacto real de una potencial crisis, por lo que habrá que esperar para ver si hay más mar de fondo que lo que el mercado ha anticipado o si por el contrario todo se queda en un susto. |