«Tardamos siete años en irnos de vacaciones desde que nacieron los mellizos» Carlos Fdez. de Matauco Aita de familia numerosa
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«ÍBAMOS A por la parejita y vinieron los dos agarrados de la mano». Así describe esta familia el día en que se transformó en numerosa. Los mellizos Andoni y Ainhoa convirtieron el hogar de Carlos, Nieves y el hijo mayor, Aitor, en un bullicio continuo. Después del segundo parto, ella decidió abandonar su trabajo en una empresa de limpieza y él tuvo que ofrecerse de voluntario al 4º turno de Fiasa, una empresa alavesa de aluminio. Y es que, en una familia con tres hijos, «es difícil aburrirse», pero también llegar a fin de mes.
El aita, Carlos Fernández de Matauco, aporta a la familia 1.500 euros de salario. La ama, Nieves Pacheco, es la encargada de estirarlos y «achuchar» a todos para que «den las cuentas», incluyendo la ropa, los libros y las extraescolares de los pequeños, pero excluyendo algunos caprichos que forman parte ya del pasado. «Los partidos de Canal Plus o el abono del Alavés», son algunos de ellos, aunque Carlos también echa en falta «los ratitos en el sofá al final del día». «Para cuando los niños se van a la cama y nos quedamos solos, a mí ya se me caen los ojos», confiesa resignado.
Desde que nacieron Andoni y Ainhoa, ahorrar es un imposible y vivir al día, una necesidad. «¿Vacaciones? No, no», corrige Carlos. Es más, las primeras se hicieron esperar siete años desde que nacieron los mellizos, además, tuvieron que adelantarlas al puente de San Prudencio porque en agosto los precios «están prohibidos para nosotros». «Los críos ya preguntan por las próximas pero es probable que les toque esperar otros siete años», adelanta su progenitor.
El mismo día en que el Gobierno vasco anunció mejoras económicas para las familias numerosas, se acercaron a los locales de Hirukide, la asociación que les asesora. Allí supieron que la prolongación de las ayudas hasta que los hijos cumplan 18 años llegará demasiado tarde para ellos pero, no obstante, lo celebraron. «Me alegro por los siguientes porque, de verdad, hace mucha falta», apuntan en este sentido.
Así las cosas, les tocará conformarse con los 1.200 euros anuales por parto múltiple que el Gobierno vasco les concederá hasta que los "txikis" cumplan nueve años. «No llega para cubrir todos los gastos, pero ayuda», comenta el aita. Es más, reconoce que hay ya una larga lista de tareas por hacer «con la paga de los gemelos». Augura, no obstante, que, como suele ocurrir casi todos los años, «para cuando llegue la subvención, la lista será demasiado larga y no nos llegará para pagarlo todo». Pese a ello, que nadie se confunda, «una vez que se acepta, la experiencia merece la pena». |