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Félix Arrieta acaba de ser elegido presidente del Consejo vasco de la Juventud Zigor Alkorta |
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«Penar el consumo de alcohol a través de los jóvenes es de hipócritas»
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Félix Arrieta, donostiarra de 24 años, ha sido elegido este mes presidente del Consejo de la Juventud de Euskadi
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Concha Lago Bilbao
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«Decir que la vivienda es el principal problema de los jóvenes significa obviar otros como la precariedad laboral» «Nosotros, los jóvenes no pasamos de la política ni de los políticos, participamos de otra manera»
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A FELIX ARRIETA le toca defender a la generación del botellón, del bullying, de los móviles y de los ‘‘mileuristas’’. Un colectivo amplísimo entre doce y treinta años que grupa en Euskadi a cientos de miles de jóvenes aunque la pirámide de la población sea, en esos tramos, cada vez más estrecha.
¿No da vértigo representar a un colectivo tan amplio?
Yo no me considero el representante de todos los jóvenes de Euskadi. Intentamos articular un discurso y una representación de las personas jóvenes asociadas. E intentamos ser el espejo de lo que opina la juventud.
¿Por qué los jóvenes están siempre estigmatizados, sea la época que sea?
Entra dentro del prototipo. Parece que si eres joven tienes que ser revolucionario, reivindicativo, amante de las juergas y hacer locuras... pero los jóvenes somos heterogéneos y no somos ni mejores ni peores que el mundo adulto.
¿Cómo abordan desde el Consejo la creciente ola de violencia juvenil? Casos de adolescentes que agreden a sus profesores, a sus padres...
En estos temas intentamos ir al origen. Y creemos que es muy importante la educación en valores. Más allá de soluciones para blindar la seguridad o de reglamentaciones extremas, creemos que hay que ahondar en la educación y en prevenir más que en curar.
Hablando de reglamentación. ¿Es la ley anti-alcohol una vía para prevenir el botellón?
El botellón es un movimiento surgido desde la espontaneidad porque lo único que pretende es divertirse y pasarlo bien. Una sociedad que lo juzga mal es una sociedad mentirosa porque ella misma se mueve a través del alcohol, con el txikiteo, el poteo... Y penar a través de los jóvenes el consumo de alcohol no es bueno, es de hipócritas. Hay que dejar a cada persona su propio espacio para que decida, siempre comportándose civícamente, articular la fiesta a su manera.
Desde el Consejo han fijado como línea de trabajo la vivienda ¿es el principal problema de la juventud?
Carecterizarla como primer problema es ignorar otros muchos como la precariedad laboral. Pero sin duda es un problema importante.
Dada la dificultad de acceso a la vivienda ¿está justificado el movimiento okupa?
Nosotros mantenemos relación y conocemos el movimiento okupa. Pero creemos que las medidas para solucionar el problema de la vivienda tienen que ir en el sentido del alquiler social.
Están esperando la aprobación de la ley de la juventud. ¿Desde cuándo las leyes resuelven cosas?
No confíamos en que resuelva el problema de la vivienda o la precariedad sino que establezca marcos y filosofías. Y creemos que ayudará a reactivar el tejido social.
Ustedes propugnan la creación de foros sobre el proceso de paz. ¿Llamativo no? Porque las encuestas dicen que los jóvenes pasan de política.
No creo que los jóvenes pasemos de política. Creo que los jóvenes participamos de otra forma, a través de movimientos, manifestándonos y ese es una tema que preocupa enormemente y tenemos mucho que decir y aportar. Sobre todo porque creemos en el valor del consenso que es lo que actualmente no vemos entre nuestros referentes políticos.
Las encuestas también dicen que los jóvenes son pasotas y no se asocian.
Si comparamos las estadísticas de las personas jóvenes con las de las personas adultas, vemos que el nivel de asociacionismo está bajo pero está más alto que el de los adultos. Yo no creo que podamos decir que los jóvenes participan poco, participan y participarán de una manera diferente a la de hace treinta años. Pero contamos con un tejido importante y con jóvenes con ganas de decir lo que piensan.
Parece que existe una falta de valores... Que son todos ‘‘freakis’’ amantes de las últimas tecnologías o que aspiran a hacerse un ‘‘Gran Hermano’’ en la tele y a vivir del cuento.
Yo desmitifico estas creeencias porque creo que todo aquello que nos lleve a generalizar, a crear estereotipos o pequeños crepúsculos entre las personas jóvenes, nos llevará siempre a una imagen distorsionada. El mundo de las personas jóvenes es un mundo heterogéneo, donde cabe de todo, personas concienciadas y no concienciadas... y donde todo aquel que tenga una manera de ver las cosas tiene espacio. Además nunca una persona igual que otra.
¿Resulta entonces una falacia dibujar un retrato robot del joven vasco?
Yo prefiero no hacerlo porque siempre va a haber alguien que se quede fuera y las personas jóvenes en Euskadi somos lo suficientemente heterogéneas como para no entrar dentro de ningún retrato robot. Es difícil tipificar los gustos o actitudes de cada cual
¿Cree que los chavales cometen cada vez más faltas ortográficas, que salen mal preparados? ¿O son leyendas urbanas?
Yo creo que el bilingüismo es una riqueza, el cambio de modelo lingüístico que nos anuncian parece bueno porque todos debemos conocer perfectamente las dos lenguas en las que podemos convivir y eso lo debe garantizar el sistema educativo. Pero yo no puedo a entrar a valorar la educación actual y compararla con la anterior porque no conozco la enseñanza de antes.
Desde su procedencia de la Federación Bizi Alai Taldeak-Bat que recoge a grupos de tiempo libre de la Diócesis de San Sebastián. ¿Qué opina del castigo al teólogo Jon Sobrino? ¿Está volviendo el Vaticano por sus fueros más reaccionarios?
Yo soy joven, soy cristiano de base y mi imagen de Iglesia es una imagen abierta y radicalmente reformista. Y a partir de ahí, en la iglesia hay todo tipo de sensibilidades que incluso chocan entre ellas. Por eso, yo no comparto la decisión del Vaticano respecto a Jon Sobrino ni otras muchas que ha tomado con anterioridad. Pero ello no me lleva a abjurar de mis creencias.
Supongo que entonces no está de acuerdo con su condena a los homosexuales o a los anticonceptivos.
Rotundamente no. |
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