Un centenar de curiosos se acercaron ayer hasta el barrio Ikazurieta de Nabarniz para vivir de primera mano el sacrificio de un impresionante ejemplar de cerdo propiedad de Iñaki Tobalina, del restaurante Artzube. Tras dar muerte al animal e izarlo con un camión-grua hasta un andamio instalado para la ocasión, el porcino alcanzó los 336 kilos de peso muerto. La jornada estuvo amenizada con una comida popular al son de la trikitixa. I.F.