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Javi Iturriaga pugna un balón por alto con Iñaki Muñoz ante la mirada de Fran Yeste. |
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Mal día para la alternativa
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El debut de Iturriaga con Mané quedó diluido en medio del desastre rojiblanco
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Javier Núñez Bilbao
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Estaba cantado y Javi Iturriaga jugó ayer sus primeros minutos desde que Mané se hizo cargo del banquillo del Athletic. El centrocampista, además, disfrutó de su primera titularidad en la Liga ya que hasta ayer sólo había jugado minutos 32 minutos repartidos entre los partidos ante el Nàstic y Espanyol, ambos lejos de San Mamés. Iturriaga, por contra, sí había sido titular en los dos compromisos coperos ante el Mallorca, tanto en La Catedral como en el estadio balear de Son Moix.
La sanción de un partido a Ander Murillo por acumulación de amonestaciones le abrió ayer la puerta de la titularidad y ocupó el doble pivote junto a Andoni Iraola. Fue, desde luego, un mal día para tener la alternativa. El varapalo que sufrió el Athletic, que sumó su octava derrota en casa, diluyó por completo la actuación del joven centrocampista. Con el 0-2 ya en el marcador, el de Balmaseda buscó revulsivos en el banquillo e Iturriaga fue uno de los "paganos". En el minuto 51 dejó su puesto en el campo a Joseba Garmendia.
Hasta entonces el mexicano había tratado de aportar consistencia a un centro del campo que no acaba de coger el tino a los partidos. Le costó entrar en juego ya que en los primeros minutos, y también en los segundos, el Athletic se empeñó en jugar con balones largos para las peinadas de Aduriz, por lo que el esférico pasaba por elevación sobre la línea medular rojiblanca.
El primer balón que tocó Iturriaga fue en el minuto 11 cuando cortó de cabeza un centro rojillo. La jugada pareció darle confianza al jugador que apenas nueve minutos después trató de sorprender a Ricardo con un lanzamiento con la zurda desde 30 metros que a punto estuvo de tragarse el guardameta rojillo.
Iturriaga trató de poner orden a un equipo que, tras el gol de penalti de Iñaki Muñoz, jugó contra el reloj y la ansiedad que se fue apoderando del Athletic. El rojiblanco, animado por el disparo anterior, volvió a probar fortuna con un nuevo lanzamiento lejano que esta vez salió muy desviado a la derecha de la meta de Osasuna.
Un par de cambios de juego con mucho sentido, una pelea a base de casta en la parcela defensiva del Athletic y un balón en profundidad al que no llegó Igor Gabilondo, fueron las tres intervenciones con las que Javi Iturriaga dio por finiquitada su alternativa. El Athletic perdía ya por 0-2 y el experimento no había dado resultado. Mané buscó más pegada en el banquillo, aunque ayer ni Garmendia, el talismán del técnico de Balmaseda, surtió el efecto deseado. |
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