El presidente del Bizkai Buru Batzar del PNV consideró ayer que el envío de nuevas cartas de extorsión a empresarios vascos, confirmado por Confebask, forma parte de un tiempo que acabó «hace ya treinta años» y no coincide con el papel que la izquierda abertzale dice querer jugar desde la propuesta de Anoeta. La patronal vasca, que incidió en que no se trataría de un envío generalizado ni masivo, también censuró la exigencia del impuesto revolucionario al colectivo empresarial, que «responde a una actitud totalitaria y mafiosa, que merece la condena de todos los que aspiramos a vivir en paz y libertad».
«Sabe Batasuna que esas cartas solicitando el impuesto revolucionario no son el camino para lograr un escenario de paz, sabe Batasuna que ese tiempo acabó», indicó Urkullu, quien destacó que este tipo de prácticas de extorsión «y lo que puede ser el aprovisionamiento de armas en el mes de octubre pasado en Francia» no sólo son incompatibles con el discurso de la formación ilegalizada sustentado en la declaración de Anoeta, sino que lo echan por tierra. En este sentido, el presidente del BBB emplazó de nuevo a Batasuna para que se libere de la tutela de ETA. |