EL PAPA Benedicto XVI afirmó ayer que «el infierno, del que se habla poco en este tiempo, existe y es eterno para los que cierran su corazón al amor de Dios» durante un misa celebrada en la Iglesia Santa Felicidad e Hijos Mártires, en Roma.
El concepto del infierno, que había sido desterrado del catolicismo en los últimos tiempos, regresa ahora con el Papa alemán.
Como Obispo de Roma, Joseph Ratzinger hizo ayer una visita oficial a la citada Iglesia, situada en el barrio de Fidene, al norte de la ciudad, donde fue acogido por el vicario de Roma el cardenal Camilo Ruini.
«Nuestro verdadero enemigo es unirse al pecado que puede llevarnos a la quiebra de nuestra existencia», dijo Joseph Ratzinger en la homilía y luego añadió: «sólo el perdón divino nos da la fuerza de resistir el mal y no pecar más».
Benedicto XVI también destacó que «Dios es justicia y sobre todo amor: si odia el pecado es porque ama infinitamente a toda persona humana» y aseguró que siente un amor «tan grande que no se deja desanimar por ningún rechazo».
El Pontífice invitó a los fieles católicos a seguir como ejemplo «el comportamiento de Jesús» y «de hacer del amor y del perdón el corazón batiente de la vida».
La Europa secular
Por otro lado, la canciller alemana y presidenta de turno del Consejo de la Unión Europea (UE), Angela Merkel, aseguró ayer en Berlín que comprende las críticas del Papa Bendicto XVI, quien acusa a la UE de ignorar los valores cristianos, pero mostró sus reservas al respecto.
La jefa de gobierno germano reconoció que muchas personas desean que en los documentos fundamentales de la UE sea incluida una referencia a los valores cristianos de la UE. Sin embargo, también «existen tradiciones centenarias seculares que impiden que la creencia religiosa sea incluida en los documentos oficiales de Estado», puntualizó.
La canciller alemana y líder de la conservadora Unión Cristiano Demócrata (CDU) agregó que el tema volverá a salir en las discusiones sobre el Tratado Constitucional. «Soy realista, es decir, no muy optimista» ante la posibilidad de que una referencia de este tipo sea añadida, indicó. «Hay que aceptar nuestras raíces judeo-cristianas, la cuestión es cómo incluirlas», apuntó.
El Papa Benedicto XVI acusó a los líderes europeos de estar olvidando los valores cristianos. |