Las empresas de grúas de Euskadi han amenazado con convocar una serie de «paros técnicos» a ciertas aseguradoras durante Semana Santa, tal y como hicieron hace dos años. La imagen de cientos de coches abandonados en las cunetas de las carreteras vascas podría volver a repetirse si las compañías aseguradoras y clubes de asistencia en carretera no llevan a la práctica el acuerdo de mínimos alcanzado en 2004 y que supuso el fin de la huelga de aquel año.
La Asociación Vasca de Asistencia en Carretera (Abeac) anunció ayer, en la protesta que reunió a sus profesionales junto al Puente Euskalduna, que dada la falta de avances sobre su situación mostrada por las aseguradoras respecto a 2004 y 2005 podrían hacer extensivos sus paros a otras comunidades.
Denuncian que la Administración está obligando a sus asociados a llevar tacógrafos en las grúas. Una medida que, según manifestaron, encarece el servicio el 100%. Antes una grúa podía estar trabajando las 24 horas del día y en estos momentos sólo puede hacerlo durante ocho o nueve horas, lo cual supondría, dicen, una gran obstáculo para su labor dada la naturaleza de su trabajo. Según afirmaron, «no se sabe cuándo va a haber averías o accidentes» por lo que defendieron la prestación de servicio de grúa durante las 24 horas del día.
El bajo precio que las aseguradoras ponen al servicio se presenta como otra de las causas del paro convocado para Semana Santa. En este sentido desde Abeac explicaron que, «la insuficiencia de las tarifas, que no permiten la prestación del servicio en las condiciones que el consumidor sí paga y merece». Al mismo tiempo quisieron denunciar que «algunas compañías incluso han reducido las tarifas o han modificado las condiciones contractuales, exigiendo mayores prestaciones por parte de la empresa de grúas, congelando en cambio la contraprestación».
Derechos del consumidor
Según la asociación que reúne a los gruistas de Euskadi, la supervivencia de este tipo de empresas y el mantenimiento de los puestos de trabajo hacen que los proveedores del servicio se planteen una vez más la adopción de medidas de concienciación a los consumidores.
«El consumidor debe conocer que paga por un servicio de asistencia a la compañía aseguradora que luego ésta puede ser que no sea capaz de prestarlo, o que lo deba hacer en condiciones de baja calidad», afirmaron desde Abeac.
Asimismo, añadieron que las condiciones coyunturales que están modificando el sector -el incremento de costes laborales, de combustibles, nueva regulación de tacógrafos- son «absolutamente ignoradas por las aseguradoras, situando a las empresas de asistencia en una situación tan crítica como la que dio origen a las movilizaciones pasadas». Y ya advierten de que las aseguradoras no están respetando «el espíritu» del año 2004. |