LA MEDICINA privada goza de buena salud en Bizkaia, a juzgar por las cifras registradas en el Colegio de Médicos. Un amplio abanico que se compone de 1.321 consultas, de las cuales 1.024, o lo que es lo mismo, un destacado 77%, se ubican en Bilbao. La capital, así como los municipios que la rodean, ofrecen a los pacientes la mayor variedad en lo que se refiere a número de especialidades, mientras que en las áreas más rurales predominan las atenciones centradas en la medicina general.
«Podría decirse que la oferta de Bilbao es la oferta de Bizkaia: completa y con profesionales muy cualificados», resume el doctor Carlos Cortina, vocal de medicina libre y extrahospitalaria del Colegio de Médicos de Bizkaia. En la ciudad vienen registrando un impulso destacable «todas las áreas en las que interviene la tecnología, que avanzan a pasos agigantados». Entre ellas cita la cardiología, la radiología o la cirugía del aparato digestivo.
Instalar estos aparatos y conseguir un buen local implica un elevado gasto económico, por lo que se está imponiendo un modelo de consulta en el que «varios doctores comparten las instalaciones para cargar con menos gastos; hoy día, nadie abre en solitario». Además, dos son mejor que uno frente a la competencia, ya que al menos en la ciudad «el sector está un tanto saturado. Hay que tener en cuenta a entidades como el Igualatorio o Sanitas, y las clínicas privadas». A pesar de ello, considera que «el número de nuevas consultas no va a bajar; en todo caso, lo contrario».
Poco tiempo de espera desde que se pide cita hasta que el paciente se sienta frente al doctor, un trato más personalizado y «el hecho de que el médico se organiza a sí mismo» constituyen las armas que potencia la medicina privada. En contra, el factor monetario. «El dinero es la relación entre lo que la gente demanda y el saber científico del médico, fijar un precio a sus conocimientos. Pero también se incluye ese añadido que la sanidad pública no puede ofrecer: la espera y todo lo demás», explica.
Por eso, derriba el mito de que la gente acude a la medicina libre buscando una segunda opinión basándose «en las ventajas que he mencionado antes», pero mantiene que «pública y privada deben complementarse, ambas tienen muchas cosas que agradecerse».
Dejando al margen la gran urbe, 53 municipios de Bizkaia (el 47% de los que conforman el territorio) disponen de 298 consultas en las que se tratan 53 especialidades. Barakaldo es el que concentra el mayor número de consultas, 56, que sirven de apoyo al servicio que presta el Hospital de Cruces, seguido por Portugalete, con 28, y Durango, con 27. En el extremo opuesto, son 18 las localidades que tienen una única consulta, en 14 de ellas de medicina general, y en los cuatro restantes, de medicina del trabajo. En los pueblos, medicina general lidera la clasificación de especialidades más frecuentes, con 144 consultas. Tras ella, pero ya a una distancia astronómica, un lugar que impone cierto respeto, como es el dentista, con 21 locales.
Pediatras y geriátricos
Llaman especialmente la atención dos cuestiones demográficas. Mientras se comenta sin cesar el descenso de la natalidad, el hecho de que haya 19 consultas de pediatría de los pueblos demuestra que nunca faltan pacientes. Lo contrario sucede con geriatría; la escasez de oferta obedece a que «entre medicina interna y algunos especialistas se hacen cargo del servicio». De momento se arreglan así, pero «llegará el momento en que tengan que ocupar su parcela».
Otras que han surgido o se han fortalecido beneficiándose de la preocupación por la forma física son las de medicina del deporte. Y ya en el ámbito puramente físico, se ha constatado un auge de la cirugía plástica y reparadora, «no cirugía estética», matiza el doctor. |