|
|
|
El chantaje de UPN
|
 |
|
Maiorga Ramírez
|
 |
El ofrecimiento del actual presidente Miguel Sanz al Partido Socialista de Navarra (PSN) de formar gobierno juntos, antes de que la ciudadanía navarra se pronuncie en las urnas, además de una coacción de la libertad democrática de los navarros y navarras y de su derecho a elegir libremente gobierno, es un intento desvergonzado de la derecha de amañar el resultado electoral, antes de que se produzca. Y es además la constatación de una estrategia orientada a excluir a Nafarroa Bai y a todos los sectores que representamos el cambio político en esta Comunidad, para impedir que dicho cambio, ansiado por la mayoría social de Navarra, se articule en un Gobierno verdaderamente alternativo. El actual presidente no ha tardado ni dos días en desenmascarar el fin de la manifestación convocada por su gobierno, y únicamente por su gobierno, el sábado día 17 en Pamplona. Acto que ni fue institucional, ni en defensa del fuero y de nuestra identidad, como quedó en evidencia en las proclamas predominantes, dirigidas a subrayar la españolidad de Navarra y a arremeter contra otras siglas y otros gobiernos. Pero anticipaba la ahora ya explicitada pretensión de la derecha de presionar para mantenerse en el poder. El interés de UPN por dar nada menos que "carácter plebiscitario" a esta manifestación -no se lo ha dado a otras como la tan multitudinaria contra la Guerra de Irak-, en la que además bailan sospechosamente los cálculos de asistentes (desde los más de 100.000 que dijo el señor Sanz a los 50.000 de diversos medios de comunicación), respondía únicamente a su interés por preparar el contexto social para tender la trampa a su principal rival, y marginar a su único oponente político y social: Nafarroa Bai. Y para ello, se ha permitido incluso contar como navarros a las miles de personas que vinieron desde Cádiz, Getafe, Cantabria... Apoyos que al parecer necesita para intentar dotar su estrategia de una autoridad y una legitimidad que duda que los propios ciudadanos y ciudadanas le concedan el 27 de mayo en las urnas. Todo un alarde de despropósitos, añadidos a la mentira y el miedo al que UPN y CDN pretenden tener sometida a Navarra, haciendo un uso desleal e ilegítimo de las instituciones comunes. Mentira cuando hablan de defensa de nuestra soberanía, cuyo principal enemigo histórico ha sido el nacionalismo español, y su máximo representante, el PP, fue invitado de honor en la manifestación. Y en especial el señor Rajoy, impulsor, siendo ministro de Administraciones Públicas, de un recurso de inconstitucionalidad contra el incremento salarial a los funcionarios navarros, y co-responsable de otros cinco recursos contra leyes navarras durante la etapa de José María Aznar. Y miedo a un cambio de Gobierno en Navarra. Cambio que arrebate a la derecha el poder y rompa la red de intereses económicos y prebendas que hoy rodean y alimentan su ficticia mayoría absoluta. La Sanidad y la Educación públicas navarras se desangran y engordan las arcas de la iniciativa privada que apoya a este gobierno. Pero eso sí, los costes de la manifestación, a cargo de todos los navarros. Está clara, pues, la prioridad de este Gobierno. Y en esta tesitura, la derecha pretende apropiarse de la oposición en vez de competir con ella y enfrentarse en las urnas. Como se está apropiando de la calle de la canción "Libertad sin ira" del grupo Jarcha (símbolo del progresismo durante la llamada Transición), de la identidad de Navarra... UPN, CDN y el PP han dejado en patente evidencia que no les importa la voluntad de los navarros. Al contrario, la temen visceralmente. Con el mismo ímpetu con que desprecia el señor Mariano Rajoy los derechos históricos y los regímenes forales que ha comparado públicamente (véase Diario de Sesiones del Congreso) con "fielatos, almojarifazgos, las alcabalas y hasta el sombrero de tres picos" del siglo XIX, y que su partido considera (así actúa el Gobierno del PP de La Rioja) "privilegios especiales", cuando no "meras antiguallas". El señor Sanz y el señor Alli "vendieron" hace tiempo su proyecto político al Partido Popular. Y ahora pretenden, en esta huida hacia delante, "vender" Navarra a quienes ni siquiera por compañerismo tomaron la palabra en lugar del diputado por Navarra, el señor Del Burgo, para defender sus posiciones (por supuesto opuestas a las mías) ante el Congreso. Para los señores Rajoy, Acebes, Zaplana... no existe más pueblo que el español. Posiblemente ni siquiera entiendan el significado de Unión del Pueblo Navarro. Pero lo que sí sabe la derecha, la de aquí y la de allá, en definitiva la misma, es que sus intereses económicos y de poder dependen de que la gente vote conforme a ellos, nunca en contra de ellos. Y para asegurarse de que así sea, no le duele prendas en mentir. En mentir sobre la historia de Navarra, sobre el fuero y sobre la Guerra de Irak. En mentir sobre lo ocurrido el 11 de marzo en Madrid. En mentir sobre el futuro de Navarra. En mentir sobre las pensiones de viudedad, sobre el euskera, sobre la deslocalización. En mentir sobre el Gobierno del PSOE y sobre el nacionalismo vasco. Señor Sanz, ¿frente a quién quiere "blindar Navarra"?, ¿frente a otros navarros? ¿O lo que quiere "blindar" es su gobierno? Pero el cambio a esta política, de esta actitud moral, está en nuestras manos el próximo 27 de mayo. En las manos de todos y todas las ciudadanas de Navarra. De aquellos que se manifestaron, de los que pensaron hacerlo y de los que vivieron como un ataque, un agravio y una ofensa la patraña de un Gobierno que se alía con los elementos de ultraderecha más peligrosos para el Estado de Derecho para tratar de quitarnos la libertad de elegir el futuro de Navarra. El 27 de mayo está en tu mano.
Maiorga Ramírez es presidente de EA en Navarra y candidato por Nafarroa Bai |
|