CON LAS fuerzas justas, pero vivos, y en lo más alto de la pequeña escalera. Así vivieron los campeones los últimos coletazos de la final del Campeonato de Parejas. Ante las cámaras y los flashes, Yves encarnó la templanza y Pedro la alegría desbordante. El camino hacia la gloria fue trabado, lleno de continuos repechos que minaron la condición física de Eulate. Una pájara en el ecuador de la contienda pareció cambiar de rumbo el destino de la pareja azul. Las buenas vibraciones que el de Lizarra recibía de inicio al golpear el cuero, se tornaron en un auténtico calvario. «Al principio me he sentido muy bien y he gozado. Pero a mitad de partido he sufrido un bajón que me ha hecho pasarlo realmente mal dejando la pelota más cerca. Entonces ellos han evitado a Yves», se lamentó el bueno de Eulate, y añadió que en esos momentos le resultó casi imposible controlar los botes. Esta final de 2007 no pasará a la historia por la brillantez de su juego. Tampoco por la complejidad de las estrategias que elaboraron sus contendientes. O sí. Xala alimentó los méritos de Aspe con la siguiente viveza: «El material de ellos era muy rápido, el nuestro no tanto. Con el marcador en contra hemos optado por jugar con sus pelotas. Ahí nos la hemos jugado pero creo que ha sido un acierto porque ellos acusaron más el cansancio». Tras el descubrimiento, el optimismo siempre imperó en los ánimos de los pupilos de Jokin Etxaniz. «17-14 no era tanta desventaja. En esos momentos era fácil resquebrajarse pero la clave estuvo en que a pesar de todo siempre hemos creído en la victoria y eso nos salvó».
Cuando el Campeonato aún no había echado a andar, muchas fueron las voces que criticaban la inclusión de Pedro Martínez de Eulate. Pero el tiempo y la competición, pone a cada uno en su sitio. El zaguero de Lizarra revalida el título del Parejas y suma ya dos. El año anterior, por ser la del estreno junto a Irujo, le colmó de ilusión; y la de este, también, pero por motivos bien diferentes. «Algunos no confiaban en mis posibilidades y mira, ya van dos. No es casualidad ¿no?», se preguntó Eulate satisfecho y añadió que «los campeonatos y los partidos siempre se ganan con justicia. El mérito de llegar a veintidós es sólo nuestro. No hay que darle más vueltas», espetó el de Lizarra.
Por separado
Puede parecer extraño pero los planes de celebración de los campeones no compartieron el mismo escenario. Será por la distancia entre la capital de Nafarroa y Biarritz. Xala, hizo rápidamente el cálculo de sus comensales: 60 aproximadamente. «Nos reuniremos en Biarritz. Mañana (por hoy) creo que pescaré otro gran pez», bromeo irónico Yves aludiendo a su afición por la pesca. En cambio, Pedro Martínez de Eulate adelantó que no habría cambios respecto a otras celebraciones. El brindis por esta otras txapelas venidera, lo realizó en la Sidrería La Runa de Iruñea. En cambio, en las gradas del Ogueta gasteiztarra, los ánimos de la hinchada sí unieron a los dos pelotaris camino del triunfo. Eulate, agradecido, tuvo palabras de agradecimiento: «Gracias a ellos he podido recuperar la chispa que me faltaba en los momentos difíciles. En estos casos, los pelotaris preferimos el silencio pero hoy me ha supuesto una importante inyección de moral». Por contra, los ánimos al de Lekuine no retumbaron en los cimientos del coliseo gasteiztarra. «Los míos no eran tantos en número ni tan ruidosos pero ahí están, incondicionales siempre. Parte de la txapela es para ellos también».