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José Juan Álvarez (izda.) junto a representantes de las instituciones vascas durante el acto de Gernika. A. Ruiz de Azua |
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«La Constitución europea daría voz a Euskadi en asuntos que nos conciernen»
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JUAN JOSÉ ÁLVAREZ, Secretario General de EUROBASK
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Begoña Astigarraga Gernika
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«En Europa se tendría que hacer una política común de inmigración para luego atender a la dimensión regional»
«Deberíamos hacer un análisis de los costes de una "no" Europa»
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EL COMITÉ VASCO del Movimiento Europeo, EUROBASK, defiende la idea de una Europa federal y se encarga de promover iniciativas para difundir los valores europeos y los avances que supone para los vascos formar parte de la Unión Europea.
El secretario general de este organismo, Juan José Álvarez, comparte con DEIA algunas claves que ayudan a comprender porqué los gobiernos con poder legislativo de las distintas regiones europeas tiene que trabajar para intentar restar protagonismo a los Estados en asuntos que les conciernen.
¿Cómo trabaja el Comité de las Regiones para superar el déficit de protagonismo directo de los gobiernos con poderes legislativos en la UE?
Es cierto que existe ese déficit porque Europa se ha construido sobre una base interestatal y las regiones han ido tomando un pequeño protagonismo, pero todavía no tienen una verdadera capacidad de decisión. El Comité esta trabajando de una forma pragmática, intentando poco a poco restar protagonismo a los gobiernos de los Estados. La ahora hibernada Constitución Europea preveía sistemas específicos de control que mejoran los actuales, esto significa que gobiernos autonómicos como el nuestro podamos levantar el dedo ante decisiones europeas que nos afecten, cosa que ahora no podemos hacer.
Ante los evidentes "egoísmos nacionales", ¿qué nota se le puede poner al proyecto de la "Europa de los pueblos"?
En el peso específico político no llegamos al aprobado, porque contamos con un componente político pero con una ausencia total de poder real. Es un debate que está calando profundamente en Europa porque se es consciente de que la manera de enganchar a los ciudadanos con Europa es mediante otras entidades supra-estatales en las que se sienten más representados, y esa es una realidad que se va imponiéndo poco a poco.
¿Qué iniciativas promueve el Gobierno Vasco para incrementar la confianza del ciudadano vasco en las instituciones europeas?
Fundamentalmente una labor casi didáctica de ofrecer más información sobre los aspectos positivos que nos vienen de Europa. Creo que todo el mundo le echa la culpa a Europa de muchas cosas, pero todos deberíamos hacer un análisis de los costes de la no Europa. Desde el Gobierno Vasco se está intentando demostrar que hay muchos males que se achacan a Europa pero que en realidad son más achacables a algunos Estados que egoístamente no quieren perder un ápice de su soberanía, y por ahí va la vía de la reflexión.
El reto de la inmigración, recién insertado en la Declaración de Berlín, ¿debería ser consultado con los gobiernos regionales, o bastaría una solución global?
Lo primero que debe hacerse es comunitarizar esa materia, es decir, no tiene ningún sentido que hubiera 27 políticas de inmigración dispersas. El siguiente escalón sería atender a la dimensión regional. Por ejemplo, en el Estado español nuestra dimensión de inmigración no tiene nada que ver con la de otras regiones autonómicas. Nuestro factor en mucho más integrador porque no vivimos una inmigración de máximos, de pateras, y eso nos permite otro tipo de prácticas. Es significativo que los nuevos Estatutos, como el catalán y el andaluz, están contemplando la inmigración y la extranjería dentro de sus políticas, y nosotros aquí deberemos hacer lo mismo. El punto de partida es una política común europea, para después descenderlo a cada región atendiendo a sus particularidades de cada zona.
El empeño de la presidencia de turno de Alemania por superar el parón post constitucional ha resultado en la "Declaración de Berlín". ¿Hay voluntad de implementarla, o se va a quedar en una declaración de principios?
De momento es algo programático porque hay un delicadísimo equilibrio. Tal como está el sistema, basta un solo Estado, por pequeño que sea su peso representativo, para que el proceso quede bloqueado. Existe un consenso acerca de que con el actual Tratado de Niza, Europa no es gobernable, entonces habrá que ver si se alcanza un consenso superior incluso al de la Constitución o un acuerdo de mínimos. Ahí están países como Polonia, Reino Unido y la República Checa que no quieren ni oír hablar de unión política, y otros Estados y naciones dentro de la UE, que como hacemos desde Eurobask, defendemos una Europa federal y una mayor profundización. Alemania ha puesto la primera piedra para intentar que eso sea una realidad en el 2009.
¿Qué ventajas pueden aportar las políticas comunes europeas a la hora de aplicarlas en beneficio de Euskadi?
Nosotros miramos a Europa, primero como un factor positivo, que es el de alterar la geometría del poder. Lograr que las decisiones se tomen entre una suma de Estados, es muy importante para una región como la nuestra, porque es mucho más fácil que se haga política de verdad. Hay que combinar el pragmatismo con una orientación política. Desde Eurobask, donde están todos los grupos con representación parlamentaria, excepto EHAK, hay un acuerdo en defender la Europa federal. Ese proyecto en clave política es el que debemos impulsar, porque todo lo que sea disminuir el protagonismo exclusivo de los Estados en la construcción europea nos favorece a los pueblos que subsistimos dentro de Europa. |
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