Alfons López Tena, vocal de la minoría progresista del Consejo General del Poder Judicial, nunca ha renunciado a poner límites y cuestionar las actuaciones de éste y otros órganos judiciales que considera que tienen un trasfondo político. Por eso, es uno de los juristas que ha criticado abiertamente la causa contra Ibarretxe en el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco.
Usted ya fue crítico con el encausamiento del lehendakari, así que supongo que ahora también lo será con la ampliación de la querella.
Sobre este proceso destacaría la duración que está alcanzando en el tiempo. Ésta es una cuestión, que yo recuerde, que empezó el pasado mes de noviembre y estamos en marzo. Hablamos de un supuesto delito que es muy sencillo, porque simplemente se trata de si el lehendakari o Patxi López, cuyas causas están ahora unidas, se han reunido o no con los representantes de Batasuna. Siendo un delito tan sencillo de probar, ¿a qué se debe este alargamiento continuo de plazos, estas citaciones nuevas que no añaden absolutamente nada al tema? Ahí es donde vienen las sospechas.
¿Por qué?
Por una parte, porque es constante en la jurisprudencia del Tribunal Supremo, de la Audiencia Nacional y en la de todas las instancias que reunirse con un delincuente, por poner un caso máximo, solamente es delito si esa reunión se hace para concertar y preparar la comisión de un delito. Ésa fue la razón por la que el Tribunal Supremo rechazó la querella contra Carod Rovira por reunirse con ETA, por la que rechazó las querellas presentadas contra José Luis Rodríguez Zapatero, contra el Gobierno español, contra Patxi López... y la razón por la que la Audiencia Nacional rechazó la petición del Foro Ermua de que se prohibiera la reunión de López con representantes de Batasuna.
El juez que instruye la causa contra el lehendakari es el único que entiende que hay indicios de que la reunión fuera para cometer un delito y lo está llevando en unos plazos en los cuales ya no hay ninguna diligencia a realizar, porque ya está todo hecho: la única historia es si ha habido una reunión o no.
Por otra parte, esta posición que mantiene coincide con su origen, con de dónde sale ese juez y quién le nombró.
¿Quién le nombró?
El PP, que es quien lo propuso en el Parlamento vasco en el turno de juristas -el Parlamento propone una terna y el Consejo General del Poder Judicial lo nombra-. En su momento, el CGPJ, con mayoría del PP y solamente con esos votos, rechazó a los otros dos candidatos y lo nombró a él. Y aquí estamos hablando de una querella que, en el caso de López, la presentó el PP, con lo cual hay un problema de imparcialidad.
Y pongo un ejemplo. En el tribunal que tenía que juzgar si se daban o no condiciones para extraditar a Pinochet a petición de Amnistía Internacional, uno de los jueces británicos quedó apartado del caso porque su mujer había trabajado en años anteriores para Amnistía Internacional. En cambio, aquí el juez ha sido propuesto por el PP y nombrado por un órgano en el que el PP tiene mayoría y con el apoyo de esa mayoría, y se le deja que tramite querellas promovidas por el PP.
También el presidente del TSJPV fue nombrado por los vocales del PP del CGPJ y está en el centro de la polémica por las declaraciones que realiza intermitentemente sobre este caso. ¿Qué opinión le merece que se pronuncie públicamente sobre esta causa?
Como vocal del Consejo General del Poder Judicial y, por tanto del órgano que tiene la competencia de sancionar al señor Ruiz Piñeiro por las faltas que cometa en el ejercicio de su función, diré que pronunciarse sobre causas que se están tramitando es una falta definida como tal. Por tanto, si eso se denuncia -habría que denunciarlo- y se acredita que el señor Ruiz Piñeiro está pronunciándose y revelando datos del sumario del que forma parte, eso está sujeto a sanción disciplinaria.
Ya como jurista, diré que hay muchas sentencias del Tribunal Supremo, del Tribunal Constitucional y del Tribunal de Derechos Humanos que entienden que cuando un juez se ha pronunciado sobre el contenido de la causa que está tramitando, debe ser apartado, porque ha perdido la imparcialidad. Se le puede sancionar si se demuestra que realiza valoraciones sobre la causa.
Es decir, que tienen sentido las declaraciones del Gobierno vasco indicando que estudiarán surecusación... Tampoco sería la primera.
No lo sería. Ya fue recusado en el caso de la querella presentada contra el presidente del Parlamento vasco Juan María Atutxa. Fueron recusados Ruiz Piñeiro, el propio Roberto Saiz -instructor del proceso contra el lehendakari- y Antonio García. No aceptaron su recusación y otra sala del TSJPV entendió que sí habían perdido la imparcialidad por el auto que habían realizado y los retiró del caso.
¿Qué le parece que se haya llamado a declarar a la portavoz del Gobierno vasco Miren Azkarate justo dos días después de que criticara la actuación de Ruiz Piñeiro?
Llama la atención, sobre todo por una razón: los hechos están más que probados. Ni el lehendakari ni Patxi López están diciendo que esas reuniones no hayan existido. Ibarretxe mantiene que han existido, existen y existirán. Y están absolutamente probadas por los medios de comunicación, por los abogados y por los propios encausados, en este caso el lehendakari, que ya ha prestado declaración.
Entonces, ¿qué puede aportar?
Llamar a la portavoz del Gobierno vasco para que diga si efectivamente el lehendakari se ha reunido con Otegi es absurdo, porque también podría empezarse a llamar a declarar uno por uno a todos los ciudadanos que estaban viendo la televisión para que digan que les consta que se han reunido. Yo también me presto para ir y decir que me consta que el lehendakari y Pa-txi López se han reunido con Batasuna. Éstas son las diligencias de nunca acabar. Y la pregunta es: ¿por qué?
¿Y cuál es la respuesta?
La que resulte de las denuncias que puedan presentarse por parte de los perjudicados por esa actuación, tanto en vía judicial como administrativa ante el CGPJ. Habrá que examinar cuál es la actuación de los señores Fernando Ruiz Piñeiro y Roberto Saiz en esta materia. No la puedo adelantar, porque, precisamente, yo no tomo decisiones sobre la base del olfato, sino de unos hechos probados.
Por qué se están haciendo así las cosas es algo que se deberá depurar en un procedimiento penal o en un expediente disciplinario dentro del CGPJ, pero para eso es necesario que se presenten las denuncias correspondientes.
¿Cómo cree que terminará este procesamiento?
Ya ha habido dos vocales del CGPJ, una, Montserrat Comas, y otro José Luis Requero, que es del sector mayoritario, que han declarado que esto quedará en nada. Jamás se ha condenado a nadie por una reunión con una persona, sólo cuando esa reunión tiene por objeto la preparación de delitos.
Es curioso que para unos sea tan claro y para otros tan difícil de ver. ¿Cree, como dijo el lehendakari recientemente, que en ningún país de Europa pasa algo parecido a lo que ocurre en torno a su procesamiento?
En países democráticos de Europa no, pero en otros momentos y en otros regímenes políticos sí. En la actualidad pasa en Bielorrusia, pasaba antes en la Unión Soviética, pasaba en la Italia fascista... En la Europa democrática y, en general, en el mundo democrático, no pasa.
Tal y como está el panorama, con muchos sectores cuestionando las actuaciones judiciales y con unos magistrados que parecen seguir los dictados del PP, ¿se puede confiar hoy por hoy en la justicia?
No es tanto la justicia, es la actuación concreta de jueces concretos. La justicia la administran seres humanos y cada uno es como es y actúa como actúa. No soy el único que lo dice, me remito a las palabras de José Luis Requero cuando afirma que este caso contra el lehendakari está llamado a agotarse. Será en el TSJPV o, si en esta causa hay una sentencia condenatoria, será en el Supremo. |