«La vacuna no evitará el contagio del VIH pero atenuará su evolución en los países en vías de desarrollo» «Con las nuevas familias de fármacos podremos controlar todos los casos» Josep María Gatell Hospital Clínic de Barcelona
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La vacuna preventiva del sida estará disponible en dos años. No curará la enfermedad, «pero podrá ser un freno muy eficaz al avance de la misma», aseguró Josep María Gatell, coordinador del XIII Simposio Nacional de Sida de Sitges, en Barcelona, celebrado este fin de semana con la participación de más de 400 expertos del Estado y de la comunidad científica internacional.
Gatell, jefe de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del hospital Clínic de Barcelona, se mostró optimista al señalar que «será una realidad dentro de muy poco tiempo porque hemos conseguido importantes avances en la investigación del sida y en los tratamientos; vamos por buen camino».
Para el investigador catalán la vacuna, en la que están trabajando cerca de treinta laboratorios en todo el mundo, sería eficaz en casi el 100% de los pacientes y tendría un papel muy importante en los países en vías de desarrollo. «A pesar de que no se ha descubierto aún una vacuna contra el VIH similar a la de la gripe o la poliomielitis, pronto podremos utilizar una cosa intermedia, una vacuna que no evitará el contagio de la enfermedad, pero que sí servirá para atenuar su evolución», recalcó Josep María Gatell.
Esta buena noticia, corroborada por el suizo Christian Brander, del Centro de Investigación del Sida Partners, en el hospital General de Massachussets (EE.UU.), contrasta con la vacuna curativa contra esta enfermedad que «tardará aún mucho tiempo en conseguirla. Estamos empezando a entender su diseño, pero aún debemos elaborar una respuesta inmunitaria eficaz que nos permita hacer frente al virus y también hay que saber el por qué algunos pacientes se pueden enfrentar mejor que otros a esta enfermedad», recalcó Christian Brander.
Y es que el sida, al igual que algunos tipos de cáncer, ha dejado de ser sinónimo de muerte. Los últimos avances en la investigación y los nuevos fármacos antirretrovirales hacen que, en la actualidad, en los países industrializados las infecciones que genera el VIH estén controladas «en un cien por cien en los pacientes contagiados», según explicó Juan González, de la Unidad de Infección por el VIH del Servicio de Medicina Interna del hospital la Paz de Madrid.
Ésta es una de las conclusiones de la Conferencia sobre Retrovirus e Infecciones Oportunistas (CROI), celebrada recientemente en Los Ángeles (EE.UU.) y que aportaron los especialistas en el decimotercer Simposio de Sitges organizado por Roche.
El profesor Juan José González se refirió a dos aspectos positivos como la investigación sobre la enfermedad y la próxima aparición en el mercado de dos nuevas familias de fármacos que, junto con las cuatro que ya existen, «nos van a permitir a quienes nos dedicamos al VIH desplegar una estrategia más adecuada en el tratamiento del sida», apostilló.
En opinión de González las infecciones bien controladas no tienen por qué tener mayores complicaciones y el objetivo es «mejorar todavía más los tratamientos». Otro de los retos de los investigadores, según subrayó, es hacer frente de una manera más eficaz a ciertas enfermedades que no tienen relación directa con el VIH, pero «están provocadas por la falta de defensas como puede ser la neoplasia pulmonar».
El coordinador del Simposio, Josep María Gatell, se refirió a los avances galopantes que se están produciendo en la lucha contra el sida. Destacó la reducción de los efectos secundarios de los fármacos. «Un paciente que comience tratamiento a lo largo de este año 2007 tendrá que sufrir muy pocos efectos secundarios, y si los tiene contamos con formas bastente eficaces para solventarlos».
En este mismo sentido se manifestó Christian Brander, especialista de Massachussets, para quien la ciencia también ha dado pasos de gigante al reducir otros efectos secundarios como las alteraciones del peso, las afecciones cutáneas o los problemas musculares y los del sistema nervioso. «Actualmente estamos en condiciones de asegurar que la mayor parte de los enfermos con VIH tienen una buena calidad de vida y también pueden tener ya un buen aspecto físico, sin las secuelas de antes», recalcó el experto americano.
El coordinador del Simposio, José María Gatell, se refirió también a las estrategias terapéuticas frente a la coinfección por el VIH y el virus de la hepatitis C (VHC). «La coinfección es un problema importante porque las complicaciones hepáticas se han convertido en una de las causas más frecuentes de mortalidad en los pacientes infectados». |