El portavoz del PNV en la Comisión de Economía del Senado, Javier Maqueda, consideró ayer que la Sepi comete un «acto de irresponsabilidad» al dar por finalizada su labor de intermediación entre los propietarios de Babcock y los sindicatos.
Maqueda recordó al grupo público que la ejecución del plan industrial diseñada para la empresa «finaliza en el año 2008, y no el 30 de enero de 2007», tal y como se ha venido afirmando desde la sociedad estatal.
Maqueda exigió al Gobierno que «cumpla con sus obligaciones y que dé una solución para una salida consensuada del proceso de privatización». Recordó que «detrás de todo esto hay numerosas familias que están sufriendo un auténtico calvario».
La decisión de la Sepi causó «incredulidad» entre los representantes de los 404 trabajadores de la planta vizcaina. El presidente del comité de empresa, Daniel Penas, adelantó que, una vez valorada la situación y las posibles medidas, los sindicatos tienen previsto responder con un comunicado en los próximos días. El grupo público ha actuado «de mala fe», sentenció Penas. |