La denuncia de UGT por un posible caso de deslocalización en la empresa Rotarex, situada en Galdakao, ya ha recibido respuesta por parte de las autoridades laborales. La Inspección de Trabajo se reunirá con los representantes laborales de la plantilla el próximo 12 de abril para recabar más datos sobre las maniobras que han puesto en alerta a los trabajadores.
Al parecer, y siguiendo órdenes de la matriz luxemburguesa, la dirección ha ordenado la paralización de las líneas de producción y el traslado de la maquinaria como antesala de la venta de los pabellones de la fábrica, situados en el polígono de Erletxes. La empresa fabrica válvulas y reguladores de gas con una plantilla de 40 personas.
Según la versión sindical, desde hace cuatro meses no se realizan compras desde Galdakao y todos los pedidos obtenidos por la planta se han desviado a Luxemburgo para que se distribuyan desde el cuartel general a las factorías del grupo en todo el mundo.
Presencia global
Rotarex cuenta con instalaciones productivas en Luxemburgo, Francia, República Checa, China, Alemania, Corea, Holanda y Polonia.
Por el momento, los directivos de la firma han optado por el silencio. Ayer declinaron efectuar declaraciones ante los periodistas. Tampoco han dado explicaciones a los trabajadores, según explicó Isaac Ramos, de la federación del metal de UGT. Pese a que el personal ha trasmitido su incertidumbre ante los «sospechosos» movimientos de los últimos meses, la dirección se ha limitado a responder que «cumple órdenes».
No es la primera situación tensa que viven los trabajadores últimamente. En 2005, Rotarex absorbió a la compañía Ibergas en Oiartzun, que cerró y su plantilla fue transferida a Galdakao. Hace un año, nueve operarios fueron despedidos. La medida fue impulsada tras la negativa del Gobierno vasco a aceptar un expediente de regulación más amplio. |