La Sociedad de Garantía Recíproca Elkargi ha formalizado avales por más de 710 millones de euros, que han contribuido a financiar inversiones empresariales de unos 1.000 millones en los últimos tres años, en los que incrementó su base societaria en 849 empresas y obtuvo un beneficio neto de 8 millones, según anunció ayer la propia entidad.
El consejero delegado de Elkargi, Jesús Alberdi, calificó de «excelente» el ejercicio de 2006, en el que la sociedad formalizó avales por 253 millones (un 19% más), obtuvo unos resultados netos de 3 millones, con un incremento del 19%, y amplió la base societaria en 405 nuevas compañías hasta alcanzar las 9.166.
En los tres últimos años se formalizaron avales por más de 710 millones, incorporaron 849 empresas socias, incrementaron los avales en vigor en 120 millones, aumentaron los recursos propios en 10,4 millones y registraron unos beneficios después de impuestos de más de 8 millones. Al final de esta etapa, los avales totales formalizados rondaron los 2.634 millones.
Por otro lado, se prevé que para 2007 la actividad avalista crezca un 20% hasta alcanzar los 300 millones y se estima un incremento del 27,5% en el área de consultoría y servicios financieros y un aumento de la base societaria en 400 nuevas empresas,alcanzado las 10.000 compañías asociadas al final de 2008.
Victoriano Susperregui, presidente de la sociedad, se refirió a las amenazas que, pese a la buena evolución económica, se ciernen sobre las empresas vascas en general y la industria en particular, como la irrupción en el mercado global de los países asiáticos, el desarrollo de la Europa del Este y los movimientos que efectúan las grandes multinacionales en función de los factores de coste y centralidad. Ante esta situación, abogó por prestar especial atención a la innovación, la flexibilidad, la anticipación, la formación, la cooperación y la internacionalización.
Por último, aludió a la actualidad fiscal vasca y consideró «imprescindible que el Concierto Económico esté a salvo de disputas» y «no se encuentre sujeto a las desavenencias partidistas, a las pugnas institucionales y a la judicialización permanente». |