UNA TREINTENA de universitarios euskaldunes, miembros del sindicato Ikasle Abertzaleak, permanecen encerrados desde primeras horas de la tarde de ayer en la sala de bedeles de la Universidad Pública de Navarra «para denunciar el trato discriminatorio que se presta al euskera en el centro y expresar su oposición al Proceso de Bolonia que debilita la enseñanza pública».
Según el portavoz del referido sindicato, Egoitz Irisarri, «con el Proceso de Bolonia se liquida la universidad superior pública en la medida que deja en manos de las multinacionales la formación universitaria». Incidió al respecto en que los posgrados que se trata de incorporar «cuestan como media 6.000 euros».
Los encerrados denuncian la «penosa situación» en que se encuentra el euskera desde que la UPNA abrió sus puertas. «Y si ahora está mal, con el plan de Bolonia va a estar peor, porque dejará al euskera en tercer lugar, por detrás del castellano y el inglés». Concluyeron que sus reivindicaciones «no son marcianadas; simplemente queremos una UPNA que sea bilingüe». |