EL DESHIELO y las intensas lluvias de éstos últimos días sigue teniendo en ascuas a miles de alaveses y vecinos de la comarca de Lizarra/Estella y de la ribera navarra donde la situación más comprometida se esperaba a partir de esta madrugada.
La Confederación Hidrográfica del Ebro pidió ayer a los vecinos de municipios como Castejón que se mantengan alerta, puesto que el río Ebro, que está soportando 2.200 metros cúbicos por segundo, puede salirse de su cauce en cualquier momento.
El aumento de caudales se debe a la pluviometría registrada en la margen izquierda y la fusión de la nieve sobre los ríos: Nela, Jerea, Omecillo, Bayas, Zadorra, Ega, Arga y Aragón.
Ya la pasada noche las primeras inundaciones obligaron a cortar dos carreteras navarras de la red secundaria: la N-124 Caparroso-Carcastillo y la NA-6140 Tafalla-Miranda. Las avenidas del Arga estuvieron a punto de colapsar el polígono industrial de Landaben y la situación en las próximas horas podría empeorar en Funes y Andosilla.
La alarma se disparó también a primeras horas en el centro de protección animal de Etxauri, donde más de 90 perros estuvieron a punto de perecer ahogados. Para las próximas horas la situación no es nada alagüeña, ya que la previsión del Centro Metereológico del Ebro es que vuelva a llover, aunque no se espera que lo haga con la intensidad de los últimos días.
Varias unidades de apoyo y emergencias de Protección Civil permanecían también ayer a la hora de cerrar esta edición en la zona de Trebiñu y Miranda de Ebro, vigilando permanentemente las crecidas de los ríos. Dos vehículos del 112 con material de albergue no se separaron de la localidad de Franco, cuya carretera se halla anegada.
Desembalse en Araba
El desembalse de los pantanos alaveses aumentó ayer a 50 metros cúbicos por segundo, tras bajar de nivel el río Zadorra, sin que hasta el momento haya constancia de problemas importantes por el desbordamiento del cauce. La mesa de seguimiento de la situación de los embalses alaveses, coordinada por la Dirección de aguas del Gobierno vasco, autorizó a aumentar el ritmo de desembalse, tras contactar con la Confederación.
Otra noticia positiva es que el nivel de los pantanos alaveses ha descendido desde el lunes cuando se abrieron las compuertas y, por fin, se ha empezado a desembalsar más agua de la que entra. El objetivo es seguir aminorando su nivel para que, en caso de nuevas precipitaciones fuertes, pueda asumirse la entrada de más agua sin problemas.
El desembalse comenzó en Uribarri a un ritmo de diez metros cúbicos, lo que originó desbordamientos en Trespuentes, Víllodas, Arroiabe y Durana. |