Diez personas han sido detenidas y 21 páginas web españolas, que ofrecían el 40% del total de las descargas piratas de música y cine en la red, han sido clausuradas, dentro de una operación de la Brigada de Investigación Tecnológica de la Comisaría General de la Policía Judicial (BIT).
Los diez detenidos están en libertad con cargos y no tenían antecedentes, según informó ayer Joan Mesquida, Director General de la Policía y la Guardia Civil, que aseguró que ésta es una operación de «gran envergadura y pionera a nivel internacional, ya que es la primera vez que se constata en un procedimiento penal que los propios administradores de estas webs son los encargados de grabar los contenidos en los cines, montar imágenes y difundirlas en la red».
Aunque los hechos implican a un total de 32 personas, sólo se ha detenido a diez webmasters quienes, según explicó Mesquida, podrían enfrentarse a penas de prisión de hasta dos años, aunque «por la jurisprudencia lo lógico es que se les aplique una multa proporcional al perjuicio provocado», indicó.
Dos de estas detenciones, que se realizaron en las comunidades autónomas de Valencia, Murcia, Galicia, País Vasco, Baleares y Madrid, se llevaron a cabo a la salida de las salas de cine en la que los detenidos grababan el audio de un estreno cinematográfico. Estas páginas webs registraban 15.000 descargas, del más de medio millón de visitas diarias y, aunque se estima que las ganancias ocultas son muy superiores, los beneficios acreditados ascienden a 625.000 euros, de los que 175.000 correspondían a ingresos por publicidad de casinos virtuales, contenidos pornográficos de pago y tiendas virtuales de producto informáticos.
Alojadas en servidores propios o alquilados en países extranjeros, las webs facilitaban enlaces a programas de intercambio de archivo como Emule o Azureus. Según Antonio Guisasola, presidente la asociación de Productores de Música de España (Promusicae) -una de las entidades que denunció la actividad ilegal de estas webs por la que se inició la investigación-, estas páginas ahorraban tiempo de búsqueda al usuario, gracias a unos «índices de calidad» en los que se reflejaban los archivos más solicitados en la red.
El delito contra la propiedad intelectual ocasiona al año más de cinco mil millones de pérdidas en el sector cinematográfico y audiovisual; concretamente la actividad de estas páginas puede haber ocasionado unos mil millones de euros en pérdidas tan sólo en la industria del cine, señaló Mesquida. La operación, que en ningún momento ha estado dirigida contra los usuarios, se inició el pasado mes de julio tras las denuncias presentadas a la BIT por entidades y asociaciones relacionadas con el sector de la propiedad intelectual. |