La presencia de personas sin recursos durmiendo en la estación de San Mamés se ha convertido en habitual. En ella confluyen los servicios de cercanías de Renfe y de Metro Bilbao y es un lugar de paso continuo de usuarios de ambas empresas, más teniendo en cuenta que también tiene acceso a la estación de autobuses de Termibus. Con frecuencia los vigilantes que trabajan en las instalaciones desalojan a los indigentes que buscan refugio del frío o un lugar en el que pasar la noche. Pero, a veces, consiguen que su presencia pase desapercibida para los empleados. A. Ruiz de Azua