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Una judicial evacuación del vientre
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Mikel Ayuso
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LOS JUECES también tienen sentido del humor. Con la guerra política que vivimos, y el traslado de ésta a tribunales, se nos olvida que detrás de la toga y el mazo hay personas cultas con idéntico espíritu lúdico que los demás mortales. Ha llegado a mis manos una sentencia de la Audiencia de Girona que no tiene desperdicio. Miguel Pérez llegó tarde al juicio contra él por una falta de lesiones. La sentencia le condenó efectivamente a la pena de tres fines de semana de arresto. Así que decidió recurrir. En su recurso de apelación alegaba para su inasistencia a la vista oral lo siguiente: «Justo cuando decidí salir de casa para presentarme a la citación, me entraron ganas de cagar y no podía aguantarme». El recurso llegó a la Audiencia, quien ha ratificado la sentencia dictada en Instrucción. Y es esta sentencia la que nos interesa. Porque en sus Fundamentos de Derecho expone joyas de la literatura humorística como las siguientes. «En la tesitura de escoger entre una y otra deposición, una por evacuación del vientre, otra por manifestación ante el juez como acusado, cualquier persona habría de optar por la primera» para satisfacer la necesidad, «siendo poco higiénica la presentación ante un Tribunal en otras condiciones que no sean las de un completo descargo». El tribunal no admite el recurso porque Miguel Pérez no demostró «el sorpresivo apretón» ni que acudiera al juicio inmediatamente después de «sofocar sus presurosas consecuencias». Concluyen los magistrados que el recurrente lo que hizo fue «burlarse de la administración de justicia» aunque reconocen en su sentencia que han tratado el recurso «con sentido del humor». Un placer, señorías. |
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