Rumania vive una grave crisis de Gobierno, a sólo tres meses de entrar en la UE, que podría desembocar en la convocatoria de elecciones anticipadas o en la formación de un ejecutivo minoritario entre el Partido Nacional Liberal (PNL) y el partido de la minoría magiar.
Los dos principales socios de la llamada «Alianza Justicia y Verdad», el PNL y el Partido Demócrata (PD), están enfrentados debido a la enemistad entre el presidente, el demócrata Traian Basescu, y el primer ministro, el liberal Calin Popescu Tariceanu.
«Asistimos prácticamente a la muerte de la Alianza», dijo el lunes el primer ministro, mientras que el presidente afirmaba que «una santa reconciliación» entre ambos partidos ya no es posible.
Los liberales acusan a los demócratas de no apoyar sus iniciativas y exigen a los ministros de ese grupo que dimitan, mientras que los demócratas les reprochan que abandonaron el programa de lucha contra la corrupción y pactan con la oposición.
Los demócratas, que en esos comicios se presentarán con listas separadas de los liberales, no quieren abandonar el gobierno de forma voluntaria para no ser acusados que «enterrar» la coalición. Mientras, el principal partido de la oposición, el Partido Social Demócrata solicitó un urgente reajuste del gobierno. |