LA SUPERFICIE arbolada de Gipuzkoa ha crecido 6.104 hectáreas en la última década, con lo que figura como el territorio vasco con más superficie forestal, el 63%, según los datos del último inventario efectuado por la Diputación Foral.
El diputado para el Desarrollo del Medio Rural, Rafael Uribarren, el director de Montes y Medio Natural, José Mari Aldanondo, y el técnico responsable del inventario, Alejandro Cantero, presentaron ayer los principales datos de este estudio y también de otro trabajo efectuado sobre la finca de Chillida-Leku.
El inventario, realizado nueve años después del anterior estudio, revela que Gipuzkoa cuenta en sus bosques con 64 millones de árboles y que el 53% de la madera disponible corresponde al pino radiata, especie seguida del haya (14%) y de coníferas de turno medio (14%).
En cuanto a la distribución de especies, el estudio ha detectado un descenso de 4.800 hectáreas en la superficie de pino radiata, lo que se debe fundamentalmente a la bajada de rentabilidad de este árbol, mientras que la superficie de bosque mixto atlántico ha aumentado 6.800 hectáreas y la de abeto Douglas y pino laricio se han incrementado en 1.200 hectáreas.
El descenso de la cantidad de pino radiata, también conocido como pino insignis, se mantiene constante desde hace dos décadas, ya que en el año 1986 ocupaba 67.000 hectáreas, en 1996 se extendía en 54.000 hectáreas y en el 2006 esta especie está presente en 49.000 hectáreas.
Gipuzkoa es el territorio vasco con mayor nivel de existencias maderables en sus bosques, con 20,5 millones de metros cúbicos totales, mientras que a nivel relativo, se trata de la provincia española con mayores existencias, con 167 metros cúbicos por hectárea.
En el período estudiado se han quemado en todo el País Vasco unas 1.000 hectáreas anuales de superficie forestal, de las que la mitad se sitúan en territorio guipuzcoano, una cantidad elevada debido a los «grandes incendios ocurridos en el monte Jaizkibel».
Aldanondo explicó que se ha introducido ganado en Jaizkibel para que «limpie» las bases de los árboles como una medida para prevenir el fuego y se felicitó de que durante la actual época de incendios, que se prolonga durante el otoño y el invierno, no se ha registrado ninguno en este monte.
El responsable de Montes afirmó que esta campaña ha sido positiva porque no ha habido ningún gran incendio forestal en Gipuzkoa.
Por otra parte, los responsables forales presentaron un inventario del arbolado de Chillida-Leku, finca en la que el 90% de los 1.060 árboles contabilizados presenta un buen estado de conservación.
Uribarren destacó que en este inventario, efectuado a petición de la familia Chillida, se han detectado seis olmos comunes, una especie casi desaparecida en esta zona debida a una enfermedad que le aquejó a principios del siglo XX. |