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Javier Setién es presidente de la Asociación de Baile Deportivo de Competición de Euskadi. Iñaki Sanz |
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«Los hombres no bailan cuando van a las discotecas, se dedican a sujetar la barra»
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Javier Setién Presidente de la Asociación de Baile Deportivo de Competición de Euskadi, que organiza el campeonato estatal de esta disciplina.
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Unai Muñoz Bilbao
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El polideportivo de Etxebarri acoge durante sábado y domingo una prueba puntuable del campeonato estatal de baile deportivo. Más de seiscientas parejas llegadas de toda la península van a participar en esta prueba organizada por la Asociación de Euskadi de esta disciplina deportiva. Javier Setién, bailarín y profesor, es una de la personas que más ha trabajado para que esta competición recale por primera vez en tierras vascas.
¿Goza de buena salud el baile deportivo en Euskadi?
Vamos quince años por detrás de Barcelona o Valencia. Lo que sí tenemos claro es que los bailarines vascos son muy buenos y empiezan a ser reconocidos.
¿Qué características debe reunir una pareja para bailar a buen nivel?
Ganas y tiempo. Hay que dedicarle muchas horas a los entrenamientos. Esto es un deporte y exige disciplina. Pero cada uno se pone sus límites.
¿El baile entiende de canas?
Que va. Hay competiciones hasta para mayores de 65 años.
Nuestros padres y abuelos sí que salían a la pista de baile.
No sé por qué, pero se ha perdido la cultura del baile de la plaza. Quitando las fiestas de los pueblos, en las ciudades ya no existe.
¿Es complicado encontrar pareja?
El problema lo tienen las mujeres. Es muy difícil llevar a los chicos a bailar.No hay una cultura de baile entre los hombres. Hay muchos estereotipos.
¿Ha tenido que aguantar muchos comentarios?
De todo. Empezando por mi casa. Y como yo, cualquiera. Hace treinta años decías que ibas a ser bailarín y te decían que si estabas de broma. Pero esa cultura se va limando un poco.
Y más en una sociedad tradicional como la vasca.
Aquí dices a alguien para ir a ver un partido de fútbol o de pelota y no pasa nada, pero si le dices para ir a bailar... Los hombres cuando van a las discotecas no bailan, se dedican a sujetar la barra.
¿Las pistas de baile se llenan de hombres?
Cada vez hay más. Como profesor puedo decir que los hombres que entran a la escuela, al principio, acuden por no decirle ‘‘no’’ a su pareja, pero al final se enganchan y son más constantes que las mujeres.
¿Los matrimonios que también bailan juntos no acaban echándose los trastos a la cabeza?
En absoluto. Se discute, pero como todo en la vida. Les sirve para desconectar y hacen nuevas amistades. Los matrimonios con hijos mayores tienen mucho tiempo libre y bailar es una manera de pasar el rato. No todas las parejas se quedan en casa viendo la tele.
¿Quién lleva la voz cantante dentro de la pista?
El baile es una cosa de dos. Al cincuenta por ciento. Los dos aciertan y los dos fallan.
El baile deportivo ya está considerado como un deporte más. ¿Han luchado mucho para que se reconozca?
Nos ha costado un trabajo de siete años. Pero no recibimos ninguna ayuda económica de las instituciones. Sabemos que somos una minoría, pero representamos a Euskadi por todo el Estado con una gran calidad.
¿Son muchos los gastos?
Una hora de clase con un entrenador cuesta entre cincuenta y sesenta euros. El mayor problema lo tienen las parejas jóvenes, que no pueden sufragar los gastos. Tenemos bailarines de gran proyección que no pueden competir fuera porque no les da el dinero.
¿Los jueces se dejan influir por el público?
No. Son muy estrictos y lo tienen muy difícil para elegir a la mejor pareja, porque un minuto y medio de canción pasa muy rápido.
¿Hay mucha competencia entre los participantes?
Las parejas entran a la pista para intentar ganar al adversario, pero cuando termina el concurso se marchan juntos a tomar unas copas.
¿Es importante el atuendo?
La ropa es una parte fundamental del espectáculo. Los vestidos no son normales, la verdad. Y cuestan una pasta. |
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