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Diego Armando Maradona, en una imagen tomada el 24 de febrero. Archivo |
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Maradona, ingresado otra vez
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Fue llevado a la clínica contra su voluntad con una descompensación física y una depresión
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Koldo Txakartegi Bilbao
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Diego Armando Maradona, que ha subido de peso en las últimas semanas y se disponía a someterse a un tratamiento en Suiza, fue ingresado en una clínica de Buenos Aires por decisión de su médico particular, Alfredo Cahe, quien reconoció al astro argentino e insistió en que su vida «no corre peligro. Deberá estar internado unos días y después veremos cómo seguimos».
Maradona tiene un nuevo enemigo, el alcohol, independientemente de su falta de aplicación en la dieta alimentaria dispuesta por su médico.
Cahe admitió que el ex futbolista, afectado por una depresión, ha cometido excesos «de alimentación y de bebida» en los últimos tiempos, lo que le provocó una descompensación física.
«Diego estaba bastante mal anímicamente por problemas familiares. Tenía cosas importantes que no podía manejar, y eso lo había llevado a estar depresivo», dijo Cahe.
Según el médico, Maradona no quería que lo internaran. «Se despertó a las 2.30 horas y me insultó. Lo volvieron a sedar y se durmió», comentó un Cahe que dejó entrever que tuvo que sedar al astro argentino para llevarlo, contra su voluntad, a la clínica.
El doctor negó que Maradona consuma drogas, pero dijo que fuma tres o cuatro puros al día y que eso también le ha afectado.
«Era necesario ingresarlo», afirmó Cahe, quien recordó que «hace unas semanas ya se había contemplado esta posibilidad, pero Diego se levantó y se fue. Había aumentado mucho de peso y se había hinchado; ahora, deberá estar internado varios días».
En cuanto a la alternativa de que se someta a un tratamiento psicológico, afirmó que «conociéndole, se sabe que ese tipo de terapia no funcionaría. El se resiste a ello. Es muy especial».
Es la tercera vez que Maradona, de 46 años, tiene que ser internado. |
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