El general Ali Reza Afshar, miembro del Estado Mayor del Ejército de Irán, dijo ayer que el Gobierno británico debe pedir disculpas y ofrecer garantías de que no volverá a violar las aguas territoriales iraníes para poder resolver la crisis de los quince militares en poder de Teherán, según la agencia semi-oficial iraní Mehr.
El general destacó que «la solución lógica para solucionar la crisis es que las autoridades británicas reconozcan la realidad, presenten sus disculpas y se comprometan a no volver a violar las aguas territoriales iraníes». Al tiempo, Reza Afshar confirmó que la liberación de la militar británica Faye Turney ha sido aplazada indefinidamente a causa de la «actitud incorrecta» de Londres. Con anterioridad, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, Ali Lariyani, también dijo a la televisión iraní que Turney no será puesta en libertad por el momento, tal como había anunciado Teherán, debido a la «incorrecta actitud» británica.
Lariyani, que es también el principal negociador nuclear iraní, afirmó que la actitud deLondres representa «una huida hacia adelante» y criticó que haya pedido al Consejo de Seguridad de la ONU que se pronuncie sobre la crisis de los militares detenidos. «En lugar de enviar un equipo técnico para examinar el problema, anuncian la congelación de las relaciones y amenazan con el Consejo de Seguridad. Esto no arregla la crisis», aseveró. Lariyani señaló que la «brusquedad del comportamiento» de Londres lleva a Irán a «optar por la vía jurídica» para abordar el asunto aunque recordó que «de facto» las relaciones con Londres ya eran «casi inexistentes».
Por su parte, el Gobierno británico dijo que quiere resolver la crisis con Irán «lo antes posible» y sin confrontaciones. «Queremos resolver esto. No queremos tener una confrontación. Queremos resolver esto lo antes posible», declaró a los periodistas un portavoz de Downing Street, la residencia y despacho oficial del primer ministro, Tony Blair, tras la ruptura de relaciones de un día antes.
Mientras tanto, espera que el Consejo de Seguridad de la ONU condene la detención por Irán de los militares y pida su liberación inmediata, según confirmó un portavoz del ministerio de Exteriores. «Estamos tratando los detalles a nivel diplomático y esperamos que en las próximas horas se emita un comunicado», dijo la fuente. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon trató ayer mismo en Riad con el ministro iraní de Asuntos Exteriores, Manucher Mottaki al margen de la cumbre que los jefes de Estado de la Liga Árabe.
Sin embargo, diversos analistas coinciden en señalar que la crisis de los marines cada vez se parece más al secuestro en 1979 de 66 ciudadanos estadounidenses durante 444 días por el régimen del ayatolá Jomeini, quien lo utilizó como arma diplomática, algo que Teherán puede repetir ante las presiones internacionales por la crisis nuclear. |