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Pablo Alfaro realiza estiramientos tras un entrenamiento en La Albericia. Zigor Alkorta |
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«No es un ningún secreto que el Racing gira en torno a Zigic»
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Pablo Alfaro Considerado como uno de los duros por excelencia de la Liga, en la distancia corta destaca por su cordialidad
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Javier Núñez Santander
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Pablo Alfaro cumplirá 37 años el próximo mes de abril. Debutó en Primera en la temporada 1989-90 en el Zaragoza, el club de su ciudad natal. Ha jugado, además del Zaragoza, en el Barcelona, Mérida, Atlético de Madrid, Sevilla, Iraklis de Grecia y Racing de Santander. En la entidad cántabra ha militado en dos épocas diferentes. Estuvo de la temporada 1993-94 a la 1995-96 y retornó al inicio de la pasada campaña. Aunque ha perdido protagonismo -esta temporada sólo ha jugado dos partidos-, por su veteranía, Alfaro es uno de los hombres más respetados en el vestuario del Racing.
¿El domingo tienen un partido importante ante un Athletic que se la juega?
Puede ser un partido vibrante, con mucha emoción y también con mucho temor. La situación es distinta para los dos equipos, para nosotros mucho más ilusionante ya que estamos viendo de cerca los puestos europeos. Nos encontraremos delante con un equipo al que le ocurre todo lo contrario. Por detrás tiene una historia amplia e importante, pero el presente es muy difícil.
¿Cuál es la clave del buen momento del Racing?
Personalmente creo que el factor determinante es Nicola Zigic. No hace falta jugar bien, en cualquier momento puedes crear peligro con tres balones al área. Al principio de Liga él no estaba, era todo muy nuevo, el entrenador, media plantilla, el presidente... Pero fue llegar Zigic, que el equipo se adaptase a él, y los resultados llegaron. No es ningún secreto que el Racing gira en torno a Zigic.
Además forma un tándem letal con Pedro Munitis.
No vamos a andar con secretos cuando todo el mundo sabe cómo juega el Racing. Somos un equipo que presiona mucho, que atosiga al rival. Es sencillo, pero nuestro juego se basa en Zigic y Munitis.
¿Cómo se puede parar a un delantero de 2,02?
Es muy difícil. Yo entreno todos los días con él y pese a su altura es un tipo muy coordinado. Además, con los pies no es nada torpe y encima salta. Puedes hacer lo que sea que siempre es complicado pararle.
¿La confianza en el entrenador puede ser otro factor que explique la marcha del Racing?
La situación al principio fue completamente diferente y de hecho, sin en lugar de salir el viento norte sale el sur, el entrenador estaba cesado. Lo cierto es que Miguel Ángel Portugal ha tenido las ideas muy claras desde un principio. Ha habido momentos complicados y difíciles y él es consciente de que fue así. A partir de ganar a Osasuna en su casa, el equipo fue hacia arriba.
El partido ante el Athletic tiene mucho gancho en Santander.
Hay rivalidad, cercanía, pocos kilómetros de distancia y muchos vascos viven en Cantabria y viceversa. Por historia el Athletic siempre ha estado por encima y está la cosa esa de querer ganar al rival más poderoso. Es una rivalidad sana.
Además al Athletic se le da muy bien El Sardinero.
Es verdad, el Athletic últimamente ha logrado buenos resultados en Santander. Pero este año el encuentro es muy importante para nosotros. Yo creo que nos queda un triunfo para lograr la permanencia y si ganamos el domingo al Athletic el equipo puede pensar en otras metas más ambiciosas.
¿Qué destacaría del Athletic?
La situación que está viviendo es muy complicada y difícil. Lleva varios años jugando con fuego y quien juega con fuego muchas veces acaba quemado. Tal como es el Athletic, Bilbao, la afición, su historia. Todo ello les puede estar pesando. En San Mamés el equipo trasmite más nervios que en los partidos de fuera. Ya nadie perdona lo que se perdonaba antes. Y ante eso hay que tener la cabeza muy fría. Hay que se saber jugar con esa presión.
¿Qué partido espera?
Lo primero es que, dentro de la rivalidad, seamos todos coherentes y sensatos. Animar cada uno a su equipo, pero cuando se acabe el partido se acabó. Ahora que se está hablando de tanta violencia y tanta historia, sería la mejor lección que podemos dar, tanto los jugadores como las aficiones. Por lo demás me gustaría un partido bonito, vibrante, no sé si llegará a ser vistoso por todo lo que nos jugamos los dos equipos, pero lo mejor que pueden decir los aficionados al acabar el partido es que sus jugadores se han dejado el alma en el empeño.
¿Cree que el Athletic va a salir a morder desde el primer minuto?
Lo que sí esperamos es un equipo herido y con muchas ganas de resarcirse. Sabemos que va a venir mucha gente desde Bilbao y cuando estás fuera de casa ayuda. Pero también es verdad que al primer golpe que han recibido lo acusan de verdad. Ellos intentarán no recibir ningún golpe y ser ellos lo que den primero y nosotros al revés.
¿Tanto afecta el recibir ese primer golpe, que un gol en contra descomponga el equipo?
Pasa cuando ha sucedido varias veces. Les ha pasado ya en más de una ocasión. Al principio, la primera vez, tiras de orgullo, la segunda también, pero luego ya te vas creyendo que las cosas no tienen solución y a poco que te haga el rival acabas hundido.
¿Se puede salvar el Athletic?
Se puede salvar, pero lo va a pasar muy mal. No es la Real ni el Nàstic, que están ya prácticamente desahuciados, y de los tres o cuatro equipos que están en la pelea con el Athletic se salvará el que comenta menos errores.
¿Para el Racing puede ser un fracaso no llegar a UEFA cuando el objetivo prioritario era lograr la permanencia?
Será la sensación que deje el equipo al final de campeonato. El objetivo primordial se va a cumplir, pero no es lo mismo hacerlo como el año pasado, en el penúltimo partido, que hacerlo de manera más holgada. A lo bueno uno se acostumbra en dos días, lo más jodido es apechugar con lo malo.
En el equipo se nota que las cosas marchan bien, ¿se entrena con otra alegría?
Alrededor del equipo sí que se ve otra alegría, más ilusión. En Santander no están acostumbrados. Recuerdo la época de Jabo Irureta, en el mejor año del Racing en la era moderna, que quedamos en octava posición. Yo estaba entonces en el Racing y para nosotros fue un hito.
A nivel personal, ¿qué tal lo lleva Pablo Alfaro en una temporada con poco protagonismo?
Este año me siento extraño ya que no estoy participando prácticamente nada. El equipo está bien y así es difícil hacerse con un hueco. Por otro lado es algo lógico. Uno tiene ya muchas horas de vuelo, los años van pasando y al final uno se replantea muchas cosas.
Pero aunque no juegue siempre es importante la aportación de los veteranos.
Uno tiene que aportar. Cuando empiezas en esto al principio sólo eres futbolista, con el paso de los años, vas adquiriendo las responsabilidades de los veteranos. Y ese sentido uno hace el papel que le corresponde. En este equipo hay gente como Pedro Munitis, Pinillo o Luis Fernández, gente de peso, trabajadora y que pone el alma en el equipo. |
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