El secretario general de CiU, Josep Antoni Duran i Lleida, criticó ayer el "tacticismo" general de las fuerzas políticas catalanas en esta semana y ha admitido que «todos hemos hecho el ridículo» en el pleno monográfico sobre el Estatut.
En la presentación de su último libro, "Entre una España y la otra. Del 11-M al atentado de Barajas" (Columna y Temas de Hoy), Duran reconoce que los debates sobre la autodeterminación de Catalunya «no sirven de nada, son de una esterilidad tremenda», porque se trata de un derecho que ahora «no se puede ejercer».
La pugna mantenida por CiU y ERC para acentuar su perfil soberanista les llevó a defender en el Parlament la posibilidad de que Catalunya pueda decidir en referéndum si constituye un Estado propio en la UE, pero finalmente no se pusieron de acuerdo para consensuar una propuesta en este sentido.
Duran se corresponsabilizó de la estrategia seguida por CiU en el debate parlamentario, aunque reconoció que el grueso de la ciudadanía «no creo que haya entendido lo que hemos hecho» todos los partidos catalanes.
El dirigente socialcristiano remarcó que ERC es la responsable de haber puesto sobre la mesa este debate «estéril» sobre la autodeterminación, si bien es consciente de que CiU aceptó su desafío y entró a negociar sus propuestas.
En su carta web semanal, Duran insiste en que "da la sensación de que un cierto virus se ha instalado en la política catalana"», un "virus político" que "amenaza con provocar la sustitución del compromiso con la sociedad por un tacticismo sin complejos, huérfano de cualquier compromiso».
«Mantuvimos el tripartito»
El presidente de CiU, Artur Mas, defendió ayer que el ejercicio del derecho de autodeterminación mediante un referéndum por la independencia de Catalunya «no es la única vía» que contempla su partido como horizonte nacionalista. «Contemplamos la opción como una posibilidad, pero no hemos cerrado la puerta definitivamente nunca» a esta salida, señaló.
En sendas entrevistas a Com Ràdio y Catalunya Ràdio, Mas consideró que su partido no podía «rechazar la invitación de ERC» a «hablar del derecho de autodeterminación» en caso de que la sentencia del Tribunal Constitucional (TC) recortara el Estatut, alegando que es «un tema de país» que un partido nacionalista no puede obviar.
Sin embargo, denunció que, tras los tiras y aflojas del pleno de estos días en el Parlament, CiU constató que «ERC iba de farol», dado que «cuando les proponemos aprobar lo que pedían, simplemente quitando la parte del texto en la que se nos metía el dedo en el ojo -las críticas al pacto Mas-Zapatero- dijeron que no».
Como ya hizo en la sesión de control, Mas remarcó el «acto de responsabilidad» de su partido al no votar la resolución de ERC que reclamaba un referéndum de autodeterminación, advirtiendo de que «si la llegamos a votar nos cargamos el gobierno de la Generalitat y el tripartito». «Habiendo ganado las elecciones, no lo votamos por acto de responsabilidad», aseguró Mas, aunque reconoció que el texto «ciertamente nos humillaba». |