KEPA Mirena Suárez y Juan Carlos Iurrebaso, los dos presuntos miembros de ETA detenidos la madrugada del miércoles al jueves en el suroeste de Francia, habrían comunicado a las fuerzas de seguridad francesas que su cometido consistía en actuar de "mensajeros" de la organización de cara al proceso de paz, según informó ayer la agencia Europa Press citando fuentes de la lucha antiterrorista.
El arresto de ambos individuos se produjo en la localidad de Perigueux, tras saltarse un control de la Policía de Aduanas. Viajaban al norte del país en un Peugeot 307, robado y con las matrículas falsas, y estaban en posesión de una pistola automática. Las fuerzas policiales galas seguían investigando ayer con el objetivo de determinar dónde se alojaban Iurrebaso y Suárez, de 51 y 47 años respectivamente.
En lo que se refiere a la operación desarrollada por la Guardia Civil contra el reconstituido "comando Donosti", ayer, tras prestar declaración, fue puesto en libertad sin cargos uno de los ocho arrestados, Julen Larrañaga. El operativo se llevó a cabo en Gipuzkoa, Álava y Navarra y continúa abierto. Según informó la agencia Efe citando fuentes de la investigación, los presuntos integrantes de este nuevo "comando Donosti" guardaban anotaciones escritas de matrículas de vehículos, que podrían corresponder a posibles objetivos.
«Alerta superior»
El director general de la Policía y la Guardia Civil, Joan Mesquida, explicó ayer que las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado se encuentran en situación declarada de «alerta superior a la habitual», porque ETA tiene capacidad operativa para atentar en cualquier momento, «como ha demostrado». Mesquida aseguró que se está trabajando «con intensidad».
Mientras tanto, tras el consejo de ministros, la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, aseguró que el Ejecutivo, en los últimos tres años, no ha bajado la guardia «ni un minuto» en la lucha antiterrorista y que el «nivel de atención hoy, no es ni mayor ni menor: es como el del primer día».
En ese contexto, desconocidos lanzaron la madrugada de ayer tres botellas incendiarias contra una sucursal de Caja Rioja en la localidad navarra de Orkoien. |