En las próximas semanas, serán las empresas las que, como todos los fines de trimestre, retomen la atención del mercado con sus periódicas presentaciones de resultados y de expectativas para sus negocios. En primer lugar, serán las estadounidenses las que arrojen más luces sobre el impacto de la crisis inmobiliaria en sus cuentas.
En concreto, la atención se centrará en el sector financiero con compañías como Merrill Lynch o en el de los vendedores de bienes duraderos como Home Depot o Wal Mart que aporten pistas sobre la salud del consumidor americano.
En Europa, por su parte, el ciclo de márgenes y beneficios en máximos supondrá una barrera difícil de batir. Y es que, el fin de la etapa de reestructuraciones y programas de reducción de costes, la depreciación del dólar las subidas de las materias primas y el fin de los beneficios de las políticas de outsourcing, toda vez que incluso en países como China se comienzan a ver tensiones salariales, hablan a las claras del fin del ciclo de mejoras exponenciales en márgenes.
Eso sí, mientras la atención siga centrada en las noticias de fusiones y adquisiciones de los ABN, Iberia, Altadis, Vivendi, Carrefour, Repsol, Fortis, Suez o la omnipresente Endesa, el dinero encontrará excusas fáciles para aparecer de nuevo en los parqués en los momentos de mayores nervios. |