LA GALERÍA de Nueva York que iba a exhibir esta semana una estatua de tamaño natural de Jesús hecha de chocolate decidió finalmente renunciar a la muestra en vista de las protestas de la Iglesia católica, informan hoy los medios.
El hotel dueño de la galería, en el centro de Manhattan, le prohibió exhibir la estatua de 100 kilos de chocolate del artista canadiense Cosimo Cavallaro titulada My Sweet Lord (Mi dulce Señor).
Según la emisora "NY1", el propio cardenal Edward Egan había expresado su indignación por lo que considera «una representación que genera náuseas», además en época de Semana Santa.
La esposa del artista, Sarah Cavallaro, salió en defensa del proyecto. «La figura es expresión de su arte», dijo acerca del Jesús de 1,80 metros de altura. «Si no pudiera ser mostrado, sería casi como una quema de libros», advirtió horas antes de que se conociera la prohibición.
Un grupo católico había denunciado la escultura de Jesús hecha de chocolate, calificándola como una agresión contra el cristianismo.
La obra, titulada "My Sweet Lord" ("Mi dulce Señor"), «es una de las peores agresiones que se hayan hecho a la sensibilidad de los cristianos», manifestó Bill Donohue, titular de la Liga Católica. «No sólo por lo desagradable del retrato, sino también por el momento: Llama la atención que se haya elegido la Semana Santa», agregó.
Incluso había pedido expresamente un boicot económico al hotel, al que describió como «moralmente quebrado». |