El Gobierno de Nafarroa desactivó ayer por la tarde la fase de alerta ante las inundaciones, mientras remiten las precipitaciones y se recupera poco a poco la normalidad. Del mimos modo, el Ejecutivo navarro se prepara ya para determinar los daños ocurridos en carreteras, infraestructuras y cultivos de la Zona Media y Ribera. El consejero de Interior de Nafarroa, Javier Caballero, expuso que los daños en frutales serán previsiblemente «mínimos» pero sí resultarán afectados cultivos como el bróculi o espinacas. «También habrá que ver cómo quedan las parcelas preparadas para sembrar maíz o plantar tomates», indicó.
Durante las últimas horas de ayer no se produjeron evacuaciones ni incidencias de importancia, según indicaron fuentes del Gobierno navarro. |