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Hafida Mesbah, marroquí asentada en Gasteiz. Asier Bastida |
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Hafida Mesbah
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«Vivimos y trabajamos en Euskadi, pero no tenemos derecho a opinar»
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A Hafida Mesbah le tocó «cambiar el chip» hace cinco años, cuando llegó a Gasteiz desde Marruecos. Pronto se dio cuenta de que, pese a sus estudios universitarios, ella pertenecía a uno de los colectivos mas desfavorecidos: inmigrante y mujer. Mesbah es una de las mujeres inmigrantes que forman parte de la candidatura que se presentará a las elecciones municipales de Gasteiz
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Silvia Núñez Gasteiz
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«En elecciones, todos los políticos hablan de los inmigrantes, pero nadie nos da voz» «Las mujeres somos las que más sufrimos y las que menos derechos tenemos»
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A Hafida Mesbah le tocó «cambiar el chip» hace cinco años, cuando llegó a Gasteiz desde Marruecos. Pronto se dio cuenta de que, pese a sus estudios universitarios, ella pertenecía a uno de los colectivos mas desfavorecidos: inmigrante y mujer. Cuidó niños y mayores, limpió casas y padeció la discriminación. Ahora, asegura haber «cambiado de rumbo» con su trabajo como profesora de árabe, pero aún hay mucho por hacer. Son ellas, las mujeres inmigrantes, las que mejor conocen esta problemática. Sin embargo, ni pueden presentarse a las elecciones ni elegir a quien les represente. Una realidad que Mesbah pretende cambiar con esta iniciativa que, de momento, es sólo «un sueño de corto recorrido».
¿Cómo se le pasó por la cabeza presentarse a las elecciones?
La idea surgió en las reuniones de Sos Racismo. Allí transmitimos los problemas de los inmigrantes: falta de derechos laborales, humillaciones... y nos dimos cuenta de que todos hablan de nosotros pero nadie nos da voz. En época de elecciones, oigo hablar mucho de los inmigrantes en la radio, pero los políticos ni nos preguntan ni nos dejan hablar, sólo nos utilizan para ganar votos. Además, todos los mensajes son en negativo. Sin embargo, nosotros también hacemos bien a este país. Vivimos aquí, trabajamos aquí, cotizamos aquí... pero no tenemos derecho a opinar. Somos inmigrantes, pero también personas, personas con derechos.
¿Y por qué sólo mujeres?
Somos las que más sufrimos. Yo he estado enferma y en la casa en la que trabajaba ni siquiera me dejaban salir para ir al médico. Sin embargo, vivo con un hermano que también trabaja, pero a él le dan la baja cuando lo necesita. Y todas las mujeres están en situaciones similares. En las casas trabajamos más de diez horas, salimos machacadas pero no tenemos derecho a baja ni a paro.
Sin embargo, cuenta de antemano con que será un «sueño de corto recorrido»...
Claro, sabemos que no podemos llegar hasta el final porque la ley no nos lo permite. Pero nuestro objetivo es llamar la atención sobre el tema, encender el debate. Esperemos que nuestros hijos tengan más derechos que nosotras y que no sufran tanto. Sólo luchando se consiguen avances.
¿Si tuviera derecho a votar, tiene claro a quien daría su apoyo o no hay ningún partido que represente sus ideales?
A mí siempre me ha gustado Izquierda Unida. Hablan de derechos que me parecen justos. Son los que me atraen ahora, pero cuando pueda votar... ya veré.
¿Y si pudiera presentarse? ¿Le atraería ejercer la política en primera persona?
No lo sé, ni siquiera me imaginaba que iba a estar hoy aquí con la prensa hablando de este tema. ¿Quién sabe? Las cosas nos empujan, en vez de escogerlas. Si el día de mañana me aceptaran, puede que sí, pero de momento sólo lucho por las jóvenes del futuro.
¿Ha sido difícil reunir a treinta mujeres inmigrantes para esta iniciativa?
No, somos incluso más. Pero la gente está trabajando y no puede estar de continuo en el proyecto. Yo ahora puedo porque he cambiado de trabajo, pero la mayoría está en casas y no pueden dedicar tiempo. Pero hay muchas más mujeres detrás de nosotras treinta. |
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