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Camaño, "Matxín", Cobo y Mayo, en la cafetería del hotel Gurutze Berri de Oiartzun. Rubén Plaza |
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Oiartzun esconde la llave de la carrera
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Saunier Duval, con Mayo, Koldo Gil, Camaño, Cobo y David de la Fuente, analizó sobre el terreno el recorrido de la quinta etapa y la crono
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A. Laiseka Oiartzun
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«Hace fresco, ¿eh?». Las palabras de Joxean Fernández "Matxín" apenas han salido de su boca. Se han helado y han caído al suelo del parking del hotel Gurutze Berri de Oiartzun, donde el Saunier Duval-Prodir ha montado un improvisado campamento base en su asalto al recorrido de las dos últimas etapas de la Vuelta al País Vasco. «En Bilbao no sé, pero aquí se llama frío», le ha espetado un periodista. Pese a ello, al frío, "Matxín" se ha sacado un abanico; de favoritos al triunfo en la ronda vasca: Di Luca, Valverde, Schumacher, Rebellin, Samuel Sánchez, Contador... y los suyos, su tridente: Mayo, Koldo Gil y Marchante. «Cualquiera puede ganar, no hay un único aspirante, aunque yo siempre veo a un Saunier Duval como ganador», opina el director basauritarra. Luego, regresa a Zalla, a un día antes de la crono final de la pasada edición. Y vuelve a citar a Marchante, el corredor que se sacó de la chistera una crono sublime para levantar la ronda vasca a "Samu" y Contador. «Entonces creía en Marchante y ahora también. Yo no le descartaría, llega bien, como Koldo, como Iban. La afición vasca puede estar orgullosa de su carrera, va a ver un espectáculo bonito. Felicito a la organización porque ha hecho una carrera nerviosa durante todos los días».
«Decide la crono»
Urretxu y Pozalagua, Pozalagua y Urretxu, pugnan por el título de etapa reina de la Vuelta al País Vasco. «Las dos pueden resultar decisivas, aunque el final en Pozalagua es durísimo», opina "Matxín". Barre para casa. Para Bizkaia. Pero la llave que puede abrir la puerta de la ronda vasca quizás se esconda en Oiartzun, donde finaliza la quinta etapa de la prueba. En los toboganes que la rodean. O en el coloso que vigila la localidad guipuzcoana: Jaizkibel. O en Erlaitz, en su descenso, donde ya probó Samuel («Estoy convencido de que Samuel Sánchez querrá sacarse la espina», augura el basauritarra) el pasado año en la primera etapa, la que le arrebató Valverde a Freire por sólo nueve milímetros. «Para mí es una etapa durísima». Tiene trazas de serlo. A saber, cuenta con los altos de Agiña (1ª categoría), Ari-txulegi (2ª), Jaizkibel (1ª) y Erlaitz (2ª) dentro de sus 80 últimos kilómetros.
Oiartzun también acogerá la crono de 14 kilómetros que cierra la ronda vasca. «La crono puede desestabilizar el equilibrio que haya habido entre varios corredores. Cualquier etapa puede definir, pero la crono es la llave para quien se disputa la carrera dentro del pequeño abanico de corredores que se dispute la vuelta», sostiene el director de Saunier Duval. |
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