LAS DIVISIONES sobre el estatus político de Kosovo se pusieron ayer de manifiesto en el Consejo de Seguridad, en la primera reunión para debatir el polémico plan de la ONU, que recomienda una independencia bajo tutela internacional.
Los quince miembros del Consejo celebraron consultas con los representantes serbios y kosovares, así como una sesión a puerta cerrada para debatir el informe que el mediador de la ONU, el ex presidente finlandés Martti Ahtisaari, presentó la semana pasada. «Hoy es un día importante, porque ya se ha empezado el proceso. Todos los miembros del Consejo ha entendido qué hay detrás de la propuesta, y por qué he propuesto lo que he propuesto», indicó Ahtisaari.
El presidente albano-kosovar, Fatmir Sejdiu, dijo que «cualquier retraso ( de la independencia) será contraproducente»; mientras el primer ministro serbio, Vojislav Kostunica, criticó la propuesta de Ahtisaari. |