El movimiento diocesano Euskalerriko Eskautak Bizkaia, integrado por alrededor de 350 jóvenes voluntarios que trabajan en el ámbito de la educación en tiempo libre con cerca de 2.000 niños vizcainos, hizo pública ayer una reflexión sobre el proceso de paz, en la que pide a ETA que abandone la armas y critica la labor de la clase política y los jueces por «generar confrontación en torno a un problema tan grave como el que vive Euskal Herria».
En un comunicado, el movimiento socioeducativo expresa su anhelo de vivir en paz y ayudar a que los jóvenes puedan crecer en una sociedad más pacífica. Asimismo, dice apostar por una «verdadera cultura de la paz, para lo que es necesario la desaparición de la violencia explícita, pero también el uso de la no violencia como método de resolución de conflictos».
ETA es «la primera responsable de la situación actual, por utilizar el asesinato, la violencia y el hostigamiento como medios para resolver el conflicto y defender su ideología», por lo que le pide que abandone las armas y utilice el diálogo como única herramienta para sacar el conflicto del punto muerto» actual. |