EL CANDIDATO de Nafarroa-Bai a la presidencia del Gobierno navarro, Patxi Zabaleta, incidió ayer en que ya no caben ambages y que el PSN va a tener que optar tras las elecciones del próximo mes de mayo «entre un Gobierno de progreso o la continuidad de UPN y Sanz y su Ejecutivo conservador, agotado e inmerso en varias corruptelas».
Advirtió al candidato socialista Fernando Puras que tenga claro que «cuando UPN le lanza el anzuelo de compartir el nuevo Gobierno, lo único que quiere es continuar en el poder y no ir a la oposición». Precisó que un Gobierno progresista «tiene que posicionarse en favor de la paz y la convivencia, con valentía y sin ningún aprovechamiento de la violencia como han pretendido hacer PP y UPN».
Puso también sobre la mesa la propuesta de que el futuro Ejecutivo navarro se posicione tajantemente contra la corrupción y a favor de la austeridad política. «Las comisiones que más trabajo han dado en esta legislatura han sido las de Egüés (caso Galipienzo-UPN) y Otano -concluyó-, lo que demuestra que la corrupción es un mal endémico de la política navarra».
Por su parte Maiorga Ramírez expresó su preocupación por «la frivolidad» con la que UPN-CDN están planteando la formación de gobierno tras las elecciones. «Demuestran que lo único que les preocupa es seguir en el poder, con propuestas frívolas que más tienen que ver con un cambio de cromos del Monopoly».
También Puras (PSN) realizó ayer su particular balance de los cuatro años de ‘‘rodillo" de UPN-CDN «que han utilizado las instituciones navarras a su servicio, como quedó demostrado en la manifestación del 17 de marzo». |