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Numeroso público en una de las procesiones que tuvo lugar en Bilbao. Zarrabeitia |
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La lluvia provocó la suspensión de cuatro de las trece procesiones de Bilbao
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Más de 2.000 cofrades han participado en Semana Santa en los diferentes cortejos
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Olga Sáez Bilbao
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Mucho público Multitud de turistas e inmigrantes se suman a la Semana Santa
Cargadores Hubo dificultades para encontrar cargadores para algunos pasos
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La LLUVIA causó la suspensión de cuatro procesiones en Bilbao durante la Semana Santa, pese a lo cual miles de espectadores, entre los que se encontraban multitud de turistas, gentes venidas de los alrededores e inmigrantes, que cada vez más se van incorporando a la manera de entender estos días que tienen los bilbainos, siguieron las procesiones, según señaló ayer Javier Diago, secretario de la Hermandad de Cofradías Penitenciales de la Villa de Bilbao.
El obispo de Bilbao y presidente de la Conferencia Episcopal, Ricardo Blázquez, puso fin a los cortejos procesionales que se han desarrollado durante esta Semana Santa en Bilbao. Por segundo año consecutivo, la imagen del Padre Jesús del Amor se quedó sin salir, debido a la lluvia al igual que ocurrió en la pasada edición.
La lluvia volvió a aparecer nada más iniciarse la procesión del Sábado Santo, y nuevamente la imagen que representa a Jesucristo resucitado volvió a mojarse. El hecho de que en ese estado no puede tocarse, unido a que para su aparición en la procesión del Domingo de Resurrección era necesario realizar diferentes operaciones con la talla y trasladarla al Casco Viejo bajo la incesante lluvia, llevó a la cofradía penitencial del Apóstol Santiago a decidir suspender su presencia en la procesión del domingo con la que pondría fin a la Semana Santa.
Sin embargo, la imagen de Santa María Magdalena, que fue portada por cofrades de la Real Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, fue procesionada como estaba previsto. Pese a ello, las cofradías bilbainas están satisfechas. Más de 2.000 cofrades han salido a las calles de Bilbao, en su gran mayoría jóvenes y niños. Según aprecia Diego Elorduy, «se ha notado un descenso de cofrades en las representaciones que acuden a las diferentes procesiones, pero, por el contrario, se ha producido un aumento notable en el número de cofrades que cada cofradía pone en la calle cuando organiza su respectiva procesión».
Para las cofradías se confirma la tendencia de los últimos años, en que el cofrade bilbaino se ha hecho mucho más selectivo, llegando a hacer un ‘‘plan de procesiones’’. Hoy en día hay 13 procesiones, seis más que en los años setenta por lo que es casi imposible que los cofrades acudan a todas.
Las procesiones más concurridas volvieron a ser las del Borriquito y el Nazareno que fueron vistas por más de 15.000 personas cada una, y la del Jueves Santo, que superó los 35.000 espectadores, y la del Viernes Santo que acumuló en su recorrido más de 40.000. En general todas experimentaron un importante y satisfactorio aumento de público.
Así, Bilbao aparentemente vacío por vacaciones acogió en sus procesiones a miles de turistas procedentes de todos los pueblos de Bizkaia, haciendo insuficientes el número de folletos explicativos que se habían editado con el programa de las procesiones.
Otro de los temas importantes dentro de la Semana Santa se refiere a las cuadrillas de cargadores. El Viernes de Dolores y el Miércoles Santo la persistente lluvia impidió la salida de, respectivamente, el Jesús de la Pasión y Nuestra Señora de la Soledad portadas al hombro, como era habitual en las últimas ediciones de la Semana Santa bilbaina. No obstante el Jesús de la Pasión, que desde su bendición hace cuatro años siempre ha sido procesionado cargado al hombro por una cuadrilla mixta fue trasladado por 18 cofrades aunque faltaban cuatro para que el paso se llevara conforme a lo previsto. También la Hermandad de Begoña tuvo dificultades la tarde del Domingo de Ramos, aunque consiguió una cuadrilla de cargadores que portaron el paso de Nuestra Señora de la Caridad.
Para el Viernes Santo la Hermandad consiguió los 30 cargadores. Según aprecian las cofradías los cargadores bilbainos van adquiriendo gran pericia en este trabajo y se observa una mayor conjunción en sus movimientos, esfuerzo que fue apreciado por el público. |
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