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Unas 400 viudas vascas denunciaron en el SKA de Santurtzi sus bajas pensiones y reclamaron al Gobierno una subida del 20%. Javier García |
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Las viudas vascas exigen al Gobierno el 70% de las pensiones de sus maridos
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Cerca de 400 viudas se reunieron ayer en el SKA de Santurtzi durante la celebración de la vigésima Asamblea de Viudas del País Vasco
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Idoia Alonso Santurtzi
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PobrezaDesde la Federación denuncian las precaria situación de las viudas
Promesas La Ley de Dependencia reconocerá su labor como cuidadoras
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El Serantes Kultur Aretoa de Santurtzi se convirtió ayer en el trampolín de las aspiraciones de las 123.000 viudas de Euskadi. Y la demanda es clara y directa para las instituciones. Exigen el 70% de la pensión del marido o en su defecto el salario mínimo interprofesional para todas sin excepción, independientemente de que vivan con algún otro miembro de su familia. Esa es la diferencia, dijeron, entre vivir dignamente o malvivir un tramo importante de sus vidas que además deben hacer frente en soledad. Es la diferencia entre bajar todos los días por el pan o tener que meterse en la cama a las seis de la tarde en invierno porque no pueden pagar la calefacción.
En el día en el que se celebraba la XX Asamblea de Viudas del País Vasco, cerca de 400 mujeres se convirtieron en altavoz de una «injusticia» social y un «olvido» institucional que afecta cada vez a mayor número de mujeres. Según recordaron las presentes, al trauma de perder a la persona que les ha acompañado durante toda una vida se suma el drama de entrar a formar parte de la bolsa de la pobreza. Pasan de ganar 100 a ganar 52. Pasan de llegar a fin de mes a tener que emplear una economía de guerra para poder subsistir.
Y es que, ayer se pudieron escuchar casos que hacen dudar de la cacareada sociedad del bienestar. Así lo reconocieron las autoridades presentes en el acto de Santurtzi, quienes además de entonar el "mea culpa" anunciaron que para 2008 es más que probable que las viudas puedan cobrar el Salario Mínimo Interprofesional, que actualmente se sitúa en 570 euros mensuales. Ana de Donostia comentaba que desde que hace seis años su marido muriera vive sólo con 400 euros al mes «mi hijo está en paro y además cuido de mi padre enfermo que tiene 84 años».
El caso de Ana, lamentablemente, no es ninguna excepción. De hecho, según dijeron, se calcula que en el Estado existen más de 2 millones de viudas, de las que 1.800.000 viven en el umbral de la pobreza. De ellas unas 1.600.000 son mayores de 65 años por lo que, probablemente, en un futuro cercano pasen a ser dependientes.
A pesar de este panorama, y dado el aumento de la esperanza de vida, las mujeres siguen perpetuando el rol de cuidadoras. Según manifestó el director de Planificación del departamento de Acción Social de la Diputación de Bizkaia, el 90% de las personas dependientes reciben cuidados en casa.
Pero parece que la Ley de Dependencia va a contribuir a aliviar esa "carga" puesto que, según explicó el representante de la Diputación, el Gobierno vasco está tramitando en estos momentos un complemento de la pensión por el que se pagará a las personas cuidadoras un "sueldo" de 487 euros más otra cantidad en concepto de Seguridad Social. De esta forma se reconocerá una labor históricamente ligada al sector femenino. Además, dijo, el complemento será compatible con la pensión de viudedad.
La batería de medidas anunciadas para corregir la situación que padecen miles de viudas se acoge desde este colectivo combativo con esperanza pero con la cautela propia del que ya ha escuchado demasiadas promesas. «Esperemos que ahora se cumpla todo lo anunciado, porque ni el PP, ni el PSOE han cumplido su promesa de dotar las pensiones de viudedad con el 60% de la pensión de nuestros maridos», comentó una de las asistentes a la asamblea, quien advirtió a los políticos presentes de que su colectivo tiene un gran peso específico. Reivindicó la capacidad de las mujeres a administrar el dinero. En este sentido aseguró que «las viudas podemos decidir y administrar lo que nuestros maridos aportaron». |
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