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El cántabro Pablo Casar será una de las ausencias albiazules en el partido ante el Numancia. Asier Bastida |
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El Alavés respira tras su empate del sábado
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La derrota del Real Madrid Castilla en Lorca deja a los albiazules a tres puntos de la zona de descenso a falta de nueve jornadas para el final
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Manu González Gasteiz
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«El trabajo realizado con el nuevo técnico nos deja satisfechos, pero también con muchas ganas de seguir trabajando» Martín Astudillo Jugador del Alavés «Si dicen que la fe mueve montañas es por algo, y este equipo tiene que suplir sus carencias físicas con las ganas de salir de esta situación» Santiago Carpintero Jugador del Alavés
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El deportivo Alavés toma aire. El empate del pasado sábado en Albacete, unido a la derrota del Real Madrid Castilla en Lorca, deja a los gasteiztarras a tres puntos del descenso, uno más de los que le separaban del abismo antes del debut de Quique Yagüe en el banquillo albiazul.
Es, sin duda, un pequeño motivo para la esperanza en un colectivo golpeado como el albiazul, que trata de rehacerse y salvar los muebles. Sobre todo cuando el punto que ha adquirido respecto al filial madridista llegó con nueve jugadores sobre el terreno de juego y, aunque pudieron haber sido tres, permite a los alavesistas respirar. Que no es poco, a falta de nueve jornadas para que termine la Liga.
En estos momentos, los gasteiztarras ocupan la decimoséptima plaza en la clasificación con 41 puntos, uno más que el Málaga y tres más que el conjunto merengue, que descendería en estos momentos junto a Ponferradina (35 puntos), Lorca (31) y Vecindario (22) si el campeonato hubiese echado ayer el cierre.
Eso sí, la mayor solidez apuntada en el duelo del Carlos Belmonte supone un motivo para la esperanza. La llegada de Quique Yagüe, con una sola semana al frente del equipo, parece -en este club sólo parece- haber renovado el ánimo de la plantilla, que se aferra a un clavo ardiendo, el del trabajo con el abulense, para sellar la permanencia cuanto antes y evitar males mayores.
Ese objetivo, tan lejano del que el club marcó el pasado verano, pasa necesariamente por volver a hacer de Mendizorrotza un fortín y evitar, de ese modo, que se escapen más puntos de Gasteiz. Son cinco los partidos que restan en casa, ante Numancia, Las Palmas, Poli Ejido, Valladolid y Ponferradina, y es evidente que por ahí debe pasar la salvación del conjunto albiazul. Un pleno de triunfos, lógicamente, garantizaría la presencia del equipo en la categoría de plata la próxima temporada. Una meta que resulta inaudita para un proyecto que estaba llamado a pelear por objetivos mucho mayores, pero que en este momento es la que hay y en la que el conjunto albiazul tiene que centrarse.
Bajas ante el Numancia
La primera cita como local será este próximo domingo ante el Numancia. Para ese partido, Quique Yagüe recuperará a Aloisi, Quique de Lucas y Gaspar, que cumplieron su partido de sanción ante el Albacete. Por contra, cuatro serán los jugadores que, por idéntico motivo, no podrán medirse al conjunto soriano el próximo domingo.
David Coromina y Ángel Sánchez fueron expulsados el sábado por el colegiado balear Rodado Rodríguez y, como consecuencia, no podrán jugar ante el Numancia. El catalán, que vio la cartulina roja, según recoge el acta arbitral, por llamar «hijo de puta» a David Cañas tras un codazo del jugador del cuadro manchego, suplió al bejarano en el carril izquierdo el sábado. Ambas ausencias dejan, por tanto, huérfano el carril izquierdo, lo que obligará a improvisar al técnico albiazul de cara a la confección del próximo once inicial.
Jandro y Pablo Casar, que vieron la quinta amarilla, tampoco podrán estar en el duelo del domingo, que el equipo comenzará a preparar, en sesión abierta, hoy a las 11.00 horas en Ibaia. |
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