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Los Ferrari de Felipe Massa y Kimi Raikkonen, a la izquierda de la imagen, demostraron su supremacía, aunque Lewis Hamilton (McLaren), a la izquierda, acabó entre ellos. Efe |
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Massa resurge al galope en Bahrein
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El brasileño gana por delante de un gran Hamilton, mientras que Alonso acaba quinto superado por Raikkonen y Heidfeld
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Jon Larrauri Bilbao
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TRES GANADORES en otras tantas carreras. El "Gran Circo" promete igualdad y emociones fuertes esta temporada. Al igual que en anteriores ediciones, aunque con distintos protagonistas, dos escuderías, Ferrari y McLaren, parecen destinados a repartirse las victorias y luchar por el Mundial, pero hay una diferencia. Parece que la figura de primer piloto y fiel escudero ha desaparecido tanto en la escudería de Woking como en la de Maranello. Sálvese quien pueda. Fernando Alonso, el campeón, y Lewis Hamilton, el aspirante, luchan a cara de perro cada metro al volante de sus "flechas plateadas". Kimi Raikkonen, el hombre llamado a reinar de una vez por todas, y Felipe Massa, el piloto incógnita, tampoco se andan con remilgos en la escudería del "cavallino rampante". ¡Abajo la lógica! ¡Bienvenido sea el caos!
Porque en estas tres primeras carreras de la temporada pocas cosas han seguido el guión establecido. En Albert Park, Raikkonen ganó en su primera carrera vestido de rojo cuando todo parecía preparado para que fuera Massa, que fue víctima de una avería, el que subiera a lo más alto del podio; hace siete días, en Malasia, los pupilos de Ron Dennis protagonizaron un sensacional doblete con Alonso entrando victorioso, cuando todo apuntaba a una exhibición de los hombres de Jens Todt; y ayer, en Bahrein, fueron los bólidos rojos los que resurgieron al galope cuando eran muchos los que decían que la estrategia ganadora era la de sus rivales.
Para rizar el rizo, la victoria fue para el piloto que más lo necesitaba de toda la parrilla, un Felipe Massa al que muchos habían colocado en la picota tras sólo dos carreras. Sexto en Australia en una carrera mediatizada por su retrasada posición de salida consecuencia de problemas mecánicos y quinto en Malasia después de partir desde la "pole" tras una "excursión" por la hierba al intentar adelantar a Hamilton, el brasileño tenía muchas ganas de resarcirse. Y lo hizo a lo grande. Esta vez no se dejó sorprender cuando el semáforo rojo se apagó y encabezó la prueba en todo momento. Únicamente Hamilton fue capaz de ponerse cerca de su estela en los últimos giros, pero el brasileño tuvo la situación controlada en todo momento.
Lo del británico merece mención aparte. Viéndole al volante de su McLaren muy pocos dirían que se trata de un piloto novato. Ha subido al podio en sus tres primeras carreras en el "gran circo", algo que nadie había conseguido en la historia, y el momento de su primera victoria parece cercano. Ayer volvió a aguantar la presión que supone ver a Raikkonen, tercero en meta, por el retrovisor y parece que los nervios no van con él.
¿Y Alonso? Pues ayer no fue su carrera. Ya en la calificación se vio que su McLaren no iba fino y la carrera fue una confirmación de estas sensaciones -escaso ritmo en las dos tandas con neumáticos blandos y problemas constantes de sobreviraje-. En la salida fue taponado por su compañero Hamilton y aunque logró adelantar a Raikkonen, el finlandés recuperó su posición en el primer repostaje -se decía que el asturiano era el piloto que calificó con más gasolina, algo que no fue así pues Kimi entró a boxes un giro después-. Posteriormente, fue adelantado por el BMW-Sauber de Nick Heidfeld, tres cuartos puestos en otras tantas carreras y ya no pudo mejorar esa quinta posición a pesar de que sus prestaciones mejoraron mucho cuando calzó los compuestos más duros de Bridgestone en su segundo repostaje. Al menos, al bicampeón del mundo le cabe el consuelo de seguir al frente del Mundial, aunque sea igualado a puntos con Raikkonen y su compañero Hamilton, que de los cuatro "gallos" es el único que todavía no ha subido a lo más alto del podio.
El desarrollo de la carrera estuvo mediatizado por las posiciones resultantes del primer giro. Massa puso rápidamente tierra de por medio con respecto a Hamilton, mientras que Alonso, tercero, se quedaba más atrás al no poder seguir el ritmo del dúo de cabeza, y con Raikkonen pegado a su estela. El primer repostaje sólo trajo el cambio de posiciones entre el asturiano y el finlandés, al tiempo que puso a los Ferrari en clara ventaja para el resto del Gran Premio. La estrategia en los boxes del "cavallino rampante" volvió a ser igual de brillante que antaño, ya que en la segunda parada los bólidos rojos entraron antes que los McLaren pero no tuvieron ningún problema a la hora de mantener sus posiciones.
Finalmente, tras unas últimas vueltas en las que Hamilton trató de alcanzar a Massa a la desesperada, Massa recibió como ganador la bandera a cuadros y devolvió, al galope, a lo más alto a la escudería del "cavallino rampante". |
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