Hay días en los que uno debe enseñar los dientes, demostrar que aquel objetivo que persigue es realmente objeto de deseo. Y esta jornada 28 era uno de esos días para el Somorrostro. Los mineros sacaron adelante un difícil compromiso frente al Deusto y lo hicieron con cierta solvencia. La victoria del Erandio en su visita al Retuerto, además, obligaba. Los tomateros llevaron, en la primera mitad, cierto peligro a la portería que defendía Igor , pero el cancerbero local resolvió muy bien cuando tuvo que hacerlo. Mediada la primera parte llegó el primer gol del partido. En una falta botada por Iñaki, el portero visitante, Guillermo, se hizo un lío con el balón y Galarza, muy atento al fallo, clavó el balón en la red.
El Somorrostro, consciente de lo mucho que se jugaba, tuvo, incluso, la oportunidad de marcharse al descanso con dos tantos de diferencia y sentenciar, pero Trijueque tiró a las manos del portero visitante.
En la segunda mitad, el equipo de Muskiz tomó las riendas del partido y tuvo varias ocasiones de gol minutos antes de que el rojillo Txemi tuviera que emprender el camino de vestuarios tras una entrada peligrosa a Pablo y que supuso su segunda tarjeta amarilla.
La salida al campo de Sierra por Raúl dio alas al equipo local y en su primera intervención el propio Sierra dio el pase de gol a Agustín que fusiló al portero visitante. Todo parecía decidido. El Somorrostro mandaba con comodidad en el marcador y además disponía de superioridad numérica sobre el césped.
Con todo, el suspense se mantuvo hasta la conclusión del partido, ya que en la recta final Suso recortó distancias al transformar una pena máxima. Minutos antes, Sierra pudo haber hecho el tercero y esquivar la incertidumbre, pero su cabezazo llegó a las manos de Guillermo sin problemas.
Triunfo muy necesario, por tanto, del conjunto que dirige Jesús Cerro, que supo manejar el encuentro ante un Deusto que amagó pero no llegó a pegar.