El gobierno de Teherán sacará a concurso la semana que viene la construcción de dos nuevas plantas nucleares, según anunció ayer el vicedirector de la autoridad atómica iraní, Ahmad Fayazbaksh, en Teherán.
La construcción de ambas centrales, con una potencia conjunta de entre 2.000 y 3.200 megavatios, recaerá en un 70 por ciento en manos extranjeras. Las dos plantas se situarán junto a la central de Bushehr, en el sur del país, informó la agencia Mehr.
Pese a las sanciones impuestas por la comunidad internacional, Teherán anunció la semana pasada que instalará no sólo 3.000, sino 50.000 centrifugadoras para enriquecer uranio en la central de Natanz.
Poco antes, el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, afirmó que el país está capacitado para producir uranio enriquecido «a escala industrial». La comunidad internacional teme que con este uranio enriquecido Irán pueda fabricar armas nucleares.
No se descarta ataque
El director del Organismo Internacional de Energía Atómica afirmó ayer en una entrevista televisiva que «no espera» una acción militar contra Irán por su programa nuclear, pero que no puede descartar por completo el uso de la fuerza contra Teherán.
«A estas alturas no espero el uso de la fuerza, pero no puedo garantizar en un cien por ciento que no ocurra», señaló Mohammed ElBaradei a la televisión Al Yazira, con base en Doha.
El director del OIEA señaló que su convicción que un ataque militar contra Irán «llevaría a más catástrofes en la región». |