«Los datos del primer trimestre corroboran las perspectivas anunciadas» José Luis Rodríguez Zapatero Presidente del Gobierno español
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El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, presentó ayer en la sede de la Bolsa de Madrid y de forma inédita el primer Informe Económico del Presidente del Gobierno referente a 2007. Lo hizo ante numerosos empresarios y con su optimismo habitual destacó que 2006 fue para España el mejor año económico desde la llegada de la democracia y que en 2007 el crecimiento del PIB estará por encima del 3,5%, previsiones más optimistas que las anunciadas a principios de año.
«Un objetivo esencial de este documento es promover el debate», señaló el Jefe del Ejecutivo socialista iniciado su discurso, el primero de estas características. Enseguida pasó a valorar lo que será, desde la perspectiva de la Oficina Económica de La Moncloa, el 2007: un año marcado por el mantenimiento del crecimiento del PIB «de una forma más equilibrada» y por la mejora continua en cuanto a los datos de creación de empleo, descenso del paro, aumento de la productividad, reducción de la inflación -«salvo que los precios del petróleo se comporten peor de lo previsto»-, y progreso de España respecto a otras economías europeas.
Zapatero estuvo acompañado en su presentación por los dos vicepresidentes y varios de sus ministros -de Industria, Educación y Vivienda-. Pese a que manifestó su intención de huir de la «autocomplacencia», apenas se separó de un tono triunfal y siempre positivo. Incluso en el capítulo exterior, donde España presenta año a año un déficit más profundo, el líder socialista fue moderado. Desde su óptica, la «menor inflación» y una «sólida presión fiscal» contribuirán a hacer menor el desequilibrio.
Según su informe, los datos del primer trimestre de 2007 «corroboran las perspectivas anunciadas». El crecimiento del PIB, dijo, se ha situado en un 4% de enero a marzo, siendo positivos también los datos de exportación y el aumento del número de afiliados a la Seguridad Social.
Grandes desafíos
Pese a las buenas palabras, el presidente español reconoció que hay pendientes «grandes desafíos» para la economía: el principal, sin duda, crear empleo y aumentar la productividad al mismo tiempo, para lo que es preciso «mejorar la inversión en infraestructuras, capital humano e investigación» y superar el «retraso» respecto a otros países en ciencia y tecnología. El otro gran desafío es el del déficit por cuenta corriente, que se sitúa ya por encima del 8% del PIB y que se debe sobre todo, según La Moncloa, «al crecimiento de la inversión». |