Un joven espera a la llegada de un tren dormido en un banco de una estación del metro cuya media de viajeros durante las noches de los viernes en verano es de 15.565 y los sábados de 29.319. Javier García
Hasta ahora los trenes cubren el horario de madrugada de ese día en julio y agosto, y el resto del año se limita hasta las dos de la madrugada