La causa La decisión procede del desacuerdo en la retirada de las tropas extranjeras
Peligro Si Iyad Alawi también abandona el ejecutivo, la situación sería insostenible
|
|
La salida de los seis ministros del grupo del clérigo Muqtada Al Sadr del ejecutivo iraquí, que se produjo el domingo, ha dejado en la cuerda floja la continuidad del gobierno de Nuri Al Maliki, el principal soporte de cara a un de por sí prácticamente imposible proceso de transición a la normalidad en Irak. Al Maliki llegó al Gobierno encabezando la coalición Alianza Iraquí Unida (AIU) que ha perdido el apoyo de dos de los grupos que la formaron: el Bloque Sadr y Al Fadila (La Virtud), grupo que abandonó la AIU en marzo acusando a Al Maliki de «sectarismo» en sus políticas. De este modo, la ya dudosa fortaleza del ejecutivo de AIU, que tenía 128 escaños en un Parlamento de 275, ha perdido ya el apoyo de 15 diputados de Al Fadila y 30 del Bloque Sadr.
Por si fuera poco, la Lista Iraquí Unida, del chií laico Iyad Alawi (con 30 escaños en el Parlamento y 5 carteras en el Gobierno), hace ya tiempo que amenaza con retirar su apoyo a Maliki, al que acusa también de practicar políticas sectarias, especialmente contra los suníes. Si Alawi materializa su amenaza, dejará al Gobierno en una situación insostenible, y obligará a su disolución, situación que puede resolverse con una nueva coalición de gobierno o con el llamamiento a nuevas elecciones, que serían las terceras en solo dos años y medio.
Alawi podría seguir el mismo camino que los ministros del chií "Bloque Sadr", quienes con su salida del extenso gabinete de Al Maliki el domingo, únicamente cumplieron sus advertencias, tan reiteradas desde enero como sus acusaciones al primer ministro en el mismo sentido que la LIU. Ayer, los seis ministros leales al clérigo radical chií Muqtada Al Sadr, se limitaron a confirmar formalmente en una rueda de prensa que abandonan el ejecutivo.
En dicha conferencia de prensa en Bagdad, Naser al Rubai, jefe del grupo parlamentario del Bloque, señaló que las principales razones de esta dimisión son la negativa de Al Maliki a negociar un calendario de la retirada de las tropas extranjeras de Irak y el fracaso del Gobierno a la hora de combatir la inseguridad. «El deterioro de la seguridad y la degradación de los servicios básicos son las principales razones de nuestra retirada del Gobierno del primer ministro Al Maliki», dijo Al Rubai.
«Además, la incapacidad del primer ministro de dar una respuesta a la manifestación de un millón de personas en Nayaf (el pasado 9 de abril, cuarto aniversario de la caída de Bagdad) es asimismo una razón clave para nuestra retirada del gobierno», añadió. Aquella manifestación fue convocada por el Bloque precisamente para pedir la retirada de las tropas extranjeras. Al Rubai añadió que el Bloque pone sus seis ministerios -del total de 38- a disposición de Al Maliki, con la esperanza «de que se los dé a independientes que representen la voluntad del pueblo».
El ‘‘Ejército de Al Mahdi’’
Sin embargo, la ruptura entre Al Maliki y Al Sadr era esperada además por otra razón: los golpes que el ‘‘Ejército de Al Mahdi’’, milicia leal al clérigo radical, está sufriendo en las últimas semanas desde la aplicación del plan de seguridad. Se cree que Al Maliki ha actuado contra el ‘‘Ejército del Mahdi’’ por presiones externas, precisamente para acallar las acusaciones de sectarismo, pero el grupo chií se queja de que las tropas estadounidenses e iraquíes pecan ahora de falta de equilibrio al atacar sólo a los chiíes y no a los suníes. Pese a todo, el apoyo estadounidense e internacional a Al Maliki hace que los analistas no descarten que éste logre sortear la crisis. |